Cuatro mineros de Mina Miura han protagonizado una marcha de más de 60 kilómetros a pie desde Ibias con destino a Oviedo, donde quieren llegar para visibilizar su lucha por cobrar las nóminas atrasadas que la empresa Carbones La Vega les debe. Esta caminata, que comenzó el viernes, forma parte de una protesta que sigue viva desde que terminaron un histórico encierro de 16 días en la mina el pasado mes de abril.
José María Pérez, Héctor López, Santiago González y Héctor Pérez son los protagonistas de esta movilización. A pesar del cansancio acumulado, mantienen una actitud firme y esperan culminar la marcha con la llegada a la Junta General del Principado el próximo miércoles. Allí plantearán directamente a los responsables políticos su demanda para que la empresa que dirige Fernando Martínez Blanco abone diez meses de salarios pendientes y dos pagas extraordinarias aún sin cobrar.
La protesta arrancó el 23 de abril, cuando estos mineros permanecieron encerrados a 300 metros de profundidad en Mina Miura. Este encierro supuso un desafío para denunciar las condiciones en las que están trabajando y la incumplida obligación de la empresa con su plantilla. A pesar de que la acción se levantó tras más de dos semanas, el conflicto laboral no ha terminado y la movilización crece, visibilizando la desesperada situación económica y el desgaste físico que implica esta lucha.
La ruta que están siguiendo atraviesa varias localidades clave del suroeste de Asturias. Debido a las dificultades orográficas de la región, caminar estos kilómetros no solo es un ejercicio físico duro, sino también una manifestación simbólica de su resistencia. Después de pasar por Vega de Rengos y Cangas del Narcea, la meta intermedia es Tineo. El recorrido total supera los 150 kilómetros, con la intención de mantener la presión social y política.
Este movimiento ha ganado eco en el Principado, donde la minería ha sido tradicionalmente un sector crucial para la economía asturiana. Sin embargo, en los últimos años la industria carbonera ha sufrido un proceso de declive y desindustrialización, con cierres de minas y pérdida de empleo. Por eso el caso de Mina Miura refleja una problemática más amplia, donde las garantías laborales y el futuro del empleo en la comarca están seriamente amenazados.
El Gobierno del Principado, así como representantes sindicales, han mostrado su preocupación por la situación de los mineros y han instado a la empresa a cumplir con sus compromisos. La deuda salarial generada, según los denunciantes, supera los 400.000 euros. Esta cifra agrava el impacto social en un entorno rural con escasas oportunidades laborales y alta dependencia del sector extractivo.
La empresa Carbones La Vega, dirigida por Fernando Martínez Blanco, ha sido el foco de críticas por no afrontar el pago de las nóminas y desconocerse las razones exactas que justifican esta morosidad. La incertidumbre sobre el futuro de Mina Miura y el empleo ha provocado que los mineros insistan en la protesta, no solo para reclamar lo que les corresponde por ley, sino para reivindicar su dignidad y el derecho al trabajo en condiciones justas.
Más allá de la movilización física, los mineros también buscan sensibilizar a la opinión pública y a las instituciones autonómicas sobre la importancia de mantener viva la actividad minera, no solo como fuente de empleo sino como parte del patrimonio industrial y cultural de Asturias. A través de medios locales y redes sociales, han expuesto su situación con mensajes claros: "No queremos limosna, queremos trabajar".
La llegada a la Junta General se presenta como un momento decisivo. Allí esperan que sus demandas encuentren eco y propicien soluciones con garantías. La protesta coincide con un momento en que la minería debe adaptarse a nuevos retos medioambientales y económicos pero conserva un papel relevante en el desarrollo de las zonas más deprimidas de la región.
En definitiva, los mineros de Mina Miura siguen su lucha con la esperanza de que la administración autonómica y la sociedad asturiana respondan a su llamado y la empresa Carbones La Vega dé cumplimiento a sus obligaciones salariales. Esta historia de resistencia y reivindicación abre un debate necesario sobre el futuro del sector y las condiciones laborales de quienes aún mantienen viva la tradición minera en Asturias.
Para más información sobre la situación de la minería en Asturias y la protesta de los mineros, consulte los informes del Principado y las declaraciones sindicales en El Comercio y el seguimiento del conflicto en Asturias24.