La gran banca española, compuesta por Santander, BBVA, Caixabank, Sabadell, Bankinter y Unicaja, redujo en 1.025 millones de euros los activos dudosos durante el primer trimestre de 2026. Este ajuste contribuyó a que la ratio de solvencia CET1 del conjunto del sector aumentara en 27 puntos básicos con respecto al mismo periodo del año anterior.
Según los datos extraídos de los informes trimestrales de estas entidades, el total de activos deteriorados se situó en 66.262 millones de euros, una cifra inferior a los 67.288 millones registrados en marzo de 2025. A nivel particular, Caixabank lideró esta reducción absoluta al disminuir sus activos dudosos en 1.729 millones, dejando su saldo en 8.347 millones.
En términos relativos, Unicaja protagonizó la mayor mejora, con una caída del 20 % en sus créditos de difícil cobro, pasando de 1.230 a 981 millones de euros en un año. Los bancos Sabadell y Bankinter también registraron disminuciones, con descensos de 684 y 131 millones respectivamente, situándose así en 4.070 y 1.808 millones.
Sin embargo, BBVA y Santander aumentaron sus activos dudosos, con incrementos de 867 y 901 millones respectivamente, elevando sus totales a 15.163 y 35.893 millones. En el caso de Santander, además, la tasa de morosidad empeoró dos puntos básicos hasta el 3 %, siendo la única entidad con esta tendencia negativa en el periodo analizado. En promedio, la morosidad del sector se redujo 36 puntos básicos hasta alcanzar el 2,34 %, con Unicaja y Bankinter todas por debajo de ese nivel.
La tasa de cobertura de los préstamos morosos mejoró notablemente en el conjunto de la banca española, aumentando 311 puntos básicos hasta situarse en el 74,74 %. Caixabank sobresalió con un aumento de nueve puntos porcentuales, alcanzando un 79 %, mientras que BBVA mantuvo la proporción más alta del sector, incrementándola hasta un 86 %.
Respecto a la solvencia de máxima calidad, la ratio CET1 del sector subió hasta el 13,62 % en el primer trimestre, frente al 13,35 % del año anterior. Unicaja presentó la mejor posición, con un coeficiente del 15,8 %, que implica disponer de casi 16 euros de capital por cada 100 euros de riesgo ponderado. Caixabank, en cambio, mostró la ratio más baja, manteniendo un 12,5 %, y BBVA la redujo en 26 puntos básicos hasta el 12,83 %.
Las métricas de rentabilidad también experimentaron cambios. La tasa de retorno del capital tangible (RoTE) media aumentó quince puntos básicos hasta el 16,57 %. Banco Santander fue el que más avanzó, con un RoTE de 17,3 %, mientras BBVA alcanzó el valor más alto del grupo, con un 21,7 %. Unicaja reflejó un leve descenso hasta el 9,6 %, mientras que Caixabank tuvo el peor desempeño con una caída significativa en su rentabilidad.
Estos datos reflejan un sector financiero español que, pese a ciertas disparidades entre entidades, ha mejorado la calidad de sus activos y la solvencia en un contexto económico que exige prudencia y fortaleza. La reducción de activos dudosos y el fortalecimiento del capital de máxima calidad son señales positivas que permiten anticipar una mayor estabilidad en la banca española, aunque los retos en la gestión del riesgo crediticio persisten.
Para consultar los detalles, pueden revisarse las cuentas trimestrales de los bancos y análisis de Europa Press o los informes económicos publicados por el Banco de España.
Cabe destacar que estas tendencias afectan no solo a la salud financiera de las entidades, sino también al conjunto de la economía española, dado que una banca más sólida contribuye a mantener el crédito fluido y estable hacia empresas y particulares, facilitando así la inversión y el crecimiento económico.
En resumen, el primer trimestre de 2026 muestra avances en la gestión de riesgos bancarios españoles, con mejoras en la cobertura de activos dudosos y una solvencia que impulsa la confianza en el sistema, a pesar de que algunas entidades continúan enfrentando desafíos específicos en sus carteras crediticias.