Luis de Blas y Jesús Domínguez forman la dupla que dirige Valentum Asset Management, una gestora española nacida en 2018, aunque su fondo insignia data de 2014. Ambos trabajaron como analistas en bancos como Sabadell, Banesto y Santander, experiencia que aprovecharon para lanzar su propio fondo bajo Gesiuris AM y, con el tiempo, crear una gestora independiente que hoy gestiona 160 millones de euros.
La clave de Valentum es su especialización en compañías pequeñas y medianas —normalmente de alrededor 800 millones de capitalización bursátil— que generan caja y cuentan con equipos directivos honestos y poca deuda. Su enfoque se aleja del estereotipo de value investing basado en empresas muy baratas, endeudadas o muy cíclicas. Aquí priman la calidad y la sostenibilidad del flujo de efectivo, una obsesión para la dupla gestora, que afirma que lo barato debe reflejarse en la capacidad de generar liquidez constante.
Como explica Luis de Blas, "no somos talibanes del value, sino que buscamos valor real en la generación de caja y, si es necesario, podemos aceptar múltiplos algo más altos si confiamos en la calidad de la empresa". Jesús Domínguez añade que suelen encontrar este tipo de oportunidades en mercados maduros como Europa, Estados Unidos y Canadá, y reconocen su preferencia por invertir en España, donde entienden mejor el entorno y las compañías. Su aproximación combina análisis de balances y mucho trabajo de campo, con unas 700 reuniones anuales con directivos.
Para ampliar su alcance y evitar problemas de liquidez, en 2020 lanzaron el fondo Valentum Magno, que invierte bajo los mismos criterios pero en empresas más grandes, lo que permite gestionar volúmenes mayores sin perder la flexibilidad necesaria para comprar y vender con agilidad. Desde sus lanzamientos, Valentum acumula un rendimiento anualizado del 10%, mientras que Valentum Magno alcanza el 12%.
La cartera gestionada tiene unos 40 valores, con un peso máximo de entre 5% y 6% en la mayoría de ellos, aunque gestionan cuidadosamente la exposición según la liquidez y el perfil riesgo-rentabilidad. Por ejemplo, no suelen superar el 1,5% en compañías con menor capitalización para evitar riesgos de salida en caso de problemas. La dinámica de la cartera es conservadora, con rotaciones y ajustes de peso para equilibrar oportunidades y riesgos sin hacer apuestas extremas.
El nombre "Valentum" es un acrónimo de value y momentum, reflejando su filosofía de inversión: no basta con que una acción esté barata, sino que también debe contar con un catalizador que impulse su precio a corto o medio plazo. Así, construyen sus carteras pensando en el largo plazo, pero con atención a movimientos trimestrales del mercado para asegurar la rentabilidad y gestionar el riesgo.
De cara al futuro, de Blas y Domínguez son optimistas y creen que pueden duplicar su volumen de activos sin perder la esencia que les caracteriza. En ese sentido, están trabajando para captar más clientes retail y aprovechar las redes sociales como canal de crecimiento, sin renunciar a su enfoque especializado y cuidadoso.
Valentum mantiene su sede en Madrid, con un equipo reducido de ocho profesionales que combinan experiencia y especialización en renta variable. Su trayectoria y resultados avalan una propuesta de valor clara: buscar empresas que estén a buen precio, generen caja de forma sostenible y ofrezcan potencial de crecimiento en mercados desarrollados.
Para saber más sobre sus criterios y filosofía, se puede consultar la información oficial en la web de Valentum Asset Management. También los datos de mercado y fondos están disponibles en plataformas oficiales como Morningstar o la Comisión Nacional del Mercado de Valores.