Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán se han quedado en punto muerto tras 21 horas de conversaciones directas en Islamabad, y la respuesta de Donald Trump no se ha hecho esperar: el presidente ha ordenado a la Armada estadounidense iniciar de forma inmediata el bloqueo de cualquier buque que intente cruzar el estrecho de Ormuz, el paso marítimo por el que transita una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos. La medida se suma al bloqueo que Irán ya mantiene en la zona desde hace mes y medio, creando un escenario de doble cerco naval sin precedentes en la región.
Trump ha justificado la orden en su red social Truth, donde ha acusado a Teherán de ejercer una "extorsión mundial" al mantener cerrado el estrecho y cobrar un peaje ilegal a los buques que lo cruzan. Según ha escrito, las fuerzas navales de EE UU interceptarán a cualquier embarcación que haya pagado ese peaje y destruirán las minas submarinas colocadas en la zona. La amenaza ha sido explícita: cualquier fuerza iraní que abra fuego contra buques estadounidenses o "embarcaciones pacíficas" será destruida. La Guardia Revolucionaria iraní ha respondido advirtiendo de que considerará una violación del alto el fuego la aproximación de buques militares al estrecho.
Negociaciones históricas que se quedan a medias
La reunión del sábado entre el vicepresidente J. D. Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baquer Qalibaf, representó el encuentro de más alto nivel entre ambos países desde 1979. Según Vance, se lograron "avances sustantivos" en varios puntos, pero los dos grandes escollos resultaron insalvables: la reapertura del estrecho de Ormuz —la principal baza negociadora de Teherán— y la renuncia iraní a su programa nuclear, incluyendo los 400 kilos de uranio enriquecido que acumula. El tercer punto de fricción fue la exigencia de Irán de recuperar unos 23.000 millones de euros en ingresos petroleros congelados por las sanciones internacionales.
El primer ministro de Pakistán, Shahbaz Sharif, ha intentado rebajar la tensión declarando a CBS que "las conversaciones no están muertas", aunque reconoció que se encuentran estancadas. Para Vali Nasr, experto en Irán de la Universidad Johns Hopkins, estas fueron "las conversaciones directas más serias" entre Washington y Teherán en más de cuatro décadas, y su mera celebración ya rompe un tabú histórico. El pacto nuclear que Barack Obama firmó en 2015, y del que Trump se retiró en su primer mandato, necesitó dos años de negociación.
El impacto económico del doble bloqueo
De materializarse, el bloqueo estadounidense dejaría prácticamente aisladas las exportaciones iraníes de petróleo y gas, que salen por la isla de Jarg y por puertos como Bandar Abbas e Imam Jameneí. Países como China, Malasia, Tailandia y Filipinas, que habían cerrado recientemente acuerdos bilaterales de suministro con Teherán, se verían directamente afectados. Trump ha minimizado el efecto sobre los precios de la energía, asegurando que la economía estadounidense es "lo suficientemente sólida" para resistir un conflicto prolongado, aunque los datos de inflación de marzo ya mostraban la mayor subida en dos años, alcanzando el 3,3%.
El presidente también ha defendido en Fox News su ultimátum previo de arrasar Irán si no abría el estrecho, calificándolo de movimiento eficaz: "Eso los llevó a la mesa de negociaciones". De cara a las elecciones legislativas de noviembre, Trump apuesta por mantener la presión máxima, convencido de que EE UU obtendrá "todo" lo que busca.
Líbano, el otro frente abierto
Mientras tanto, la situación en Líbano sigue siendo crítica. Israel mantiene su campaña de bombardeos contra posiciones de Hezbolá, la milicia proiraní, y rechaza que el alto el fuego con Irán le afecte. Al menos cinco personas murieron el domingo en un ataque contra la ciudad de Qana, en el sur del país, tras la intensa ofensiva del miércoles pasado que dejó más de 350 muertos. La confluencia de la crisis diplomática con la escalada bélica en Líbano dibuja un panorama de enorme incertidumbre para toda la región y para los mercados energéticos globales.