El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha insistido en que su país debería controlar Groenlandia, argumentando que la isla, actualmente bajo soberanía danesa, tiene un valor estratégico que no se ve reflejado en la contribución de Dinamarca a su gobernanza. Estas declaraciones se produjeron durante la cumbre de la OTAN en Ankara, donde Trump destacó la amenaza que representan Rusia y China en la región.
Trump señaló que "Groenlandia no beneficia a Dinamarca" y destacó que Dinamarca no invierte en ayudar realmente a la isla, mientras que, a su juicio, es una pieza clave para la seguridad estadounidense, especialmente por su ubicación rodeada de presencia naval china y rusa.
En paralelo, el mandatario estadounidense criticó duramente a varios países europeos, entre ellos Reino Unido, Alemania, Italia y Francia, por no brindar apoyo a Estados Unidos en su iniciativa militar contra Irán. Trump expresó su frustración por el gasto millonario de Washington en la defensa colectiva del continente europeo a través de la OTAN, cuestionando la reciprocidad de los aliados.
"¿Para qué nos estamos gastando centenares de miles de millones de dólares en ellos, cuando ellos no están luego ahí para nosotros?", se preguntó Trump durante una rueda de prensa tras su reunión con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. Recordó que estos países rechazaron colaborar en la operación militar en Irán y criticó que no acompañaran a Washington en medidas como la reapertura del estrecho de Ormuz mientras persistía el enfrentamiento armado.
En referencia específica a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, Trump reconoció que la considera "una buena persona", aunque reprochó una supuesta decisión errónea relacionada con Irán que perjudicó la relación bilateral. El pasado domingo, el líder republicano publicó en su red social Truth Social una imagen con Meloni acompañada del mensaje "Necesitamos una orden de alejamiento", reflejo claro de las tensiones actuales.
Esta fricción entre Trump y varios líderes europeos es uno de los focos de la cumbre de la OTAN en Ankara, donde los aliados esperan mostrar avances en la elevación del gasto militar y en asumir más responsabilidades de defensa. La redistribución del peso militar y económico, en particular la reducción gradual del esfuerzo de Estados Unidos, es un tema central en las discusiones.
Groenlandia, como territorio estratégico en la lucha por la supremacía en el Ártico, ha sido objeto de interés de varios actores globales. La reclamación estadounidense no es nueva, pero vuelve a tomar fuerza ante la creciente presencia rusa y china en la zona. En paralelo, la crítica al compromiso europeo sigue siendo un tema recurrente en la política exterior estadounidense.
Este escenario de tensiones refleja los desafíos de la alianza transatlántica en un momento geopolítico complejo, en el que el equilibrio entre colaboración, inversión y responsabilidades compartidas está en revisión. La comunidad internacional observa cómo se resolverán estas discrepancias que pueden afectar a la estabilidad de las alianzas tradicionales.
Para más contexto sobre la influencia de Estados Unidos en Groenlandia, se puede consultar la información oficial del gobierno danés y la posición de la OTAN. Asimismo, la ofensiva estadounidense contra Irán y las reacciones europeas están cubiertas por fuentes como la BBC y Reuters.