Bélgica protagonizó un partido sólido y efectivo para vencer a Estados Unidos por 4-1 en los octavos de final del Mundial, en una noche marcada por la polémica en torno a Folarin Balogun, delantero estadounidense recientemente indultado por la FIFA.
El equipo belga, dirigido por Rudi García, cambió parte del once utilizado en la ronda anterior y mantuvo una estrategia basada en la presión alta y un enfoque físico, dados los ausencias clave de Kevin De Bruyne y Doku, quienes empezaron en el banquillo. La presión de los Diablos Rojos fue inmediata, y obligaron al portero estadounidense Matt Freese a esforzarse desde los primeros segundos.
El gol que abrió el marcador llegó pronto, en el minuto 9, cuando Raskin aprovechó un error defensivo tras un centro de Trossard para asistir a Charles De Ketelaere, quien no falló en el área pequeña. Bélgica creó múltiples ocasiones claras y mantuvo la posesión ante una selección estadounidense que apenas pudo responder en los primeros 45 minutos, salvo por un disparo que llegó a gol tras un desvío, obra de Tillman.
La expulsión de un jugador o la lesión de Onana no frenaron el ritmo belga. Vanaken entró sustituyendo a Onana y amplió la ventaja tras un fallo del meta estadounidense, quien se mostró inseguro en varias jugadas. De Ketelaere volvió a anotar en la segunda parte, rematando de cabeza tras un centro preciso de Trossard.
Estados Unidos, ajustado por el entrenador Mauricio Pochettino hacia un esquema más ofensivo con la entrada de Reyna y Pepi, intentó reaccionar, pero la defensa belga y su portero Courtois frenaron cualquier intento con claridad. Los únicos acercamientos peligrosos fueron bloqueados o desviados sin problemas.
El partido quedó sentenciado con el tercer gol de Vanaken tras aprovechar un error del portero y el cuarto tanto lo firmó Romelu Lukaku en el tiempo añadido, culminando un contragolpe que dejó claro el dominio belga.
Con esta victoria, Bélgica remontó tras unas fases iniciales dudosas en el Mundial, mostrando una versión mucho más contundente que le permite avanzar a los cuartos de final, donde se medirá a España. Este encuentro entre dos selecciones europeas promete ser un duelo intenso que definirá el paso a semifinales.
El Mundial continúa demostrando cómo las selecciones más experimentadas pueden superar turbulencias para destacar en los momentos decisivos, mientras que los países anfitriones luchan contra las expectativas y la presión local. Bélgica aprovechó su ocasión para imponer su calidad y consolidar un equipo competitivo pese a contar con bajas importantes.
Más allá del resultado, la eliminación de Estados Unidos genera debate sobre su proyecto futbolístico, especialmente tras la polémica en torno a un jugador clave en el ataque. Sin embargo, el combinado estadounidense mostró esfuerzo y momentos de juego interesante, aunque sin la eficacia necesaria para avanzar.
Bélgica avanza así con merecimiento, buscando reeditar las buenas sensaciones de Rusia 2018, y España espera rival para un choque que podría dictar uno de los semifinalistas del torneo.