El sector automovilístico instalado en España afrontó en 2025 una caída significativa en sus resultados económicos y en el empleo. Según el último informe de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), el beneficio neto conjunto quedó en 853 millones de euros, reflejando un descenso del 56,3% respecto a los más de 2.000 millones de euros registrados en 2024.
Este retroceso se debe principalmente a la reducción de la producción de vehículos en España, afectada a su vez por la evolución hacia la fabricación de coches eléctricos y los costes crecientes en el proceso de fabricación. Además, las reestructuraciones internas de las compañías también han influido en este resultado negativo. En concreto, la rentabilidad de Seat, una pieza clave en el sector al representar el 25% del beneficio total en España, sufrió un desplome del 92%, pasando de 522 millones en 2024 a 41 millones en 2025. Este golpe fue agravado por las medidas arancelarias de la Unión Europea que afectaron a la producción del modelo eléctrico Tavascan, fabricado en China.
A pesar del declive en beneficios, la facturación del sector creció un 3,8%, alcanzando los 80.315 millones de euros. La inversión también marcó un récord histórico, ascendiendo a 3.197 millones de euros, un incremento del 24,7%, impulsada por el desarrollo de nuevos modelos eléctricos y la búsqueda de proyectos industriales en España. Estos datos muestran la apuesta clara de la industria por la electrificación y la adaptación tecnológica necesaria.
El impacto en el empleo ha sido considerable. El número de trabajadores directamente vinculados al sector se redujo en 3.200 personas (-5,6%), quedando en 53.943 empleados a finales de 2025. Esta caída responde a la disminución en la producción y a la transición de las plantas hacia la fabricación de vehículos eléctricos, que requiere etapas de ajuste productivo y adaptación en los procesos laborales.
El informe de Anfac también destaca la relevancia fiscal del sector, que aportó 41.995 millones de euros al Estado, un 4% más que el año anterior. La mayor parte de estos ingresos provinieron del consumo de carburantes (23.172 millones) y de los impuestos vinculados a la compra de vehículos nuevos (6.771 millones), que crecieron un 2,1% y un 12% respectivamente. A esto se suman 923 millones por transferencias de vehículos usados y más de 3.000 millones del impuesto de circulación. Los talleres aportaron 6.313 millones en impuestos relacionados con mantenimiento y reparación.
El peso del automóvil en la economía española sigue siendo significativo, representando el 7,1% del PIB nacional en 2025, frente al 7,4% registrado en 2024. En términos de empleo, el sector mantiene el 9% de la población ocupada del país, cifra estable respecto al año previo. Estos datos subrayan la importancia estructural de la industria automotriz, pese a los retos actuales derivados de la transición tecnológica y las condiciones de mercado.
El contexto europeo también añade incertidumbre al sector, con un marco regulatorio cambiante y la competencia creciente de marcas chinas, que fuerza a las empresas locales a acelerar su innovación. Este entorno está remodelando el panorama industrial y laboral del automóvil en España, obligando a un equilibrio entre inversión, rentabilidad y adaptación a nuevas tecnologías.
En síntesis, 2025 ha sido un año complicado para los fabricantes de automóviles en España. La combinación de una caída en beneficios y empleo, junto a la necesidad imperiosa de invertir en electrificación, define un escenario de transformación profunda que condicionará el futuro inmediato de un sector clave para la economía nacional.
Para consultar el informe completo de Anfac, puede visitarse la página oficial de la asociación Anfac.
También es útil revisar el análisis económico del sector publicado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo en ministerio.es, donde se detallan las políticas y retos del sector automovilístico en España.
Una mirada más amplia la ofrece el Parlamento Europeo con documentos sobre la regulación y estrategias en la industria del automóvil, accesibles en europarl.europa.eu.