¿Quién fue Pepe Legrá? Para las nuevas generaciones, su nombre puede no ser familiar, pero en las décadas de 1960 y 1970 este boxeador cubano naturalizado español fue uno de los deportistas más emblemáticos del país.
Pepe Legrá nació en Baracoa, Cuba, en abril de 1943 y aunque comenzó su carrera en su isla natal, la prohibición del boxeo profesional bajo el régimen de Fidel Castro le obligó a buscar destino fuera. Tras pasar por México, llegó a España, donde adoptó la nacionalidad y encontró el auge de su carrera.
Legrá no solo destacó por su habilidad en el ring, sino por el carisma que le convirtió en un personaje popular, incluso a ojos de la dictadura franquista. Fue agraciado con un trato especial por parte de Francisco Franco, quien le enviaba coches de lujo y le invitaba a residir en El Pardo tras sus victorias. Era una verdadera estrella, comparable a un icono del rock por el seguimiento masivo que generaba, con decenas de celebridades asistiendo a sus combates.
Su ascenso fue meteórico. En 1967 se proclamó campeón de Europa y un año después, en 1968, ganó el título mundial de peso pluma al derrotar al galés Howard Winstone en un combate retransmitido por TVE en directo, un hecho histórico para el deporte español que no tenía campeón mundial desde 1935. Legrá afirmó tras el triunfo: "Prometí dar a España el título y aquí está".
Sin embargo, su reinado fue breve: perdió el cinturón en 1969 frente al australiano Johnny Famechon en una decisión controvertida, y aunque recuperó el título en 1972, volvió a perderlo poco después ante Eder Jofre. Finalmente, en 1973, con apenas 30 años, se retiró tras una derrota frente a Alexis Argüello.
La trayectoria personal de Legrá se forjó desde muy joven en circunstancias difíciles. Creció en la dura Cuba de Batista, con trabajos precarios como limpiar zapatos o vender cacahuetes para sobrevivir. Su carrera amateur comenzó a los 15 años, reclutado de la calle y con una gran promesa que se materializó al llevarlo a entrenar incluso con el legendario Muhammad Ali en Miami, invitado por Angelo Dundee.
Tras su retirada, Legrá probó fortuna en los negocios con varios proyectos —un pub, una peluquería o talleres— que no prosperaron, afectándole personalmente. En sus últimos años, vivió gracias al apoyo de amigos y a una beca otorgada por el Consejo Mundial de Boxeo como reconocimiento a su legado.
El "Puma de Baracoa", como se le conocía, no solo dejó huella como campeón del mundo. Era un símbolo de un tiempo, un deportista ligado a la historia reciente de España, superviviente de un boxeo ya prácticamente desaparecido en nuestro país, que él mismo echaba en falta en la actualidad.
Pepe Legrá murió dejando tras de sí una rica historia que mezcla deporte, política y cultura popular, un recuerdo imborrable para España y el boxeo mundial.
Para más detalles sobre su carrera y legado, se puede consultar información en Espabox, o sobre la historia del boxeo en España en la Federación Española de Boxeo y registros mundiales en la página del World Boxing Council.