Santander ha ampliado de forma significativa su volumen gestionado en carteras de inversión en el último año y medio, logrando un aumento del 52% y situándose como líder en captación de nuevo negocio por delante de BBVA. Este crecimiento ha permitido al banco español incrementar su cuota de mercado en gestión discrecional desde un 15,9% hasta un 18,84%, según datos de Inverco.
Este avance de Santander ocurre en un contexto donde CaixaBank, el referente indiscutible en este segmento desde hace años, ha reducido su participación en el mercado, pasando del 38,46% al 35,4%. Aunque CaixaBank continúa siendo líder absoluto, su ritmo de crecimiento se ha moderado y ha perdido cuota en favor de Santander, que acelera su estrategia para captar clientes con patrimonios elevados.
La mejora en la gestión discrecional de Santander ha requerido cambios estructurales. A finales de 2025, el banco completó la integración de su gestora de fondos con la banca privada, creando una nueva unidad dentro de Santander Asset Management focalizada en soluciones patrimoniales. Esta unidad concentra a cerca de 60 profesionales y tiene como objetivo ofrecer una propuesta más completa y sofisticada para el cliente, reforzando la oferta y la gestión personalizada.
Además, Santander ha renovado su gama de productos de inversión para atraer a nuevos perfiles, especialmente clientes con patrimonios superiores a dos millones de euros. En diciembre de 2025 lanzó un servicio pionero que ofrece carteras personalizadas gestionadas por terceros, con alianzas estratégicas con firmas internacionales como BlackRock, JPMorgan Asset Management y Goldman Sachs Asset Management, aportando una visión global y especializada del mercado.
En contraste, CaixaBank, pionero en introducir la gestión discrecional en España desde 2019, ha elevado sus activos bajo gestión un 18% en este periodo, alcanzando 58.236 millones de euros, una cifra que sigue siendo considerablemente superior a la de Santander y BBVA juntos. Sin embargo, el crecimiento más lento le ha costado reducir su peso relativo, según informes del primer trimestre de 2026.
El mercado español de carteras de inversión está en expansión y acumula a cierre del primer trimestre un volumen gestionado de 167.000 millones de euros. Este tipo de carteras suponen el 25,8% de los fondos comercializados en España, con aproximadamente 1,33 millones de clientes que delegan la gestión de sus inversiones en los bancos mediante contratos específicos. Esta modalidad permite a los inversores confiar en la gestión profesional a cambio de una comisión fija, facilitando la fidelización del cliente y una mayor estabilidad para las entidades financieras.
El auge de la gestión discrecional marca una tendencia clara de cambio en la banca española, donde la venta de fondos tradicional pierde peso frente a la demanda de productos más personalizados y con un servicio de asesoramiento profesional y continuo. Santander y CaixaBank libran así una batalla por consolidar su posición en este segmento clave, con la primera entidad demostrando una mayor capacidad de crecimiento y atracción de clientes de alto valor.
El contexto competitivo se intensifica y esta evolución redefine la oferta de inversión en España, impulsando mejoras en tecnología y consultoría financiera para responder a un mercado cada vez más exigente y sofisticado. A medio plazo, las alianzas estratégicas internacionales y la apuesta por servicios exclusivos serán factores críticos para sostener y ampliar la cuota de mercado en la gestión patrimonial.