La presidenta de Santander, Ana Botín, ha defendido con contundencia la adquisición del banco estadounidense Webster por parte de su entidad, en un contexto marcado por críticas públicas del expresidente Donald Trump hacia España.
Según Botín, esta operación es un "win-win" para todos los implicados. Santander consolidará dos bancos estadounidenses, ya que Webster y Santander USA se fusionarán operando bajo la misma entidad. La integración supone una inversión de 12.000 millones de dólares en el mercado estadounidense, con beneficios esperados para clientes y para el propio sistema financiero del país.
"Estamos creando un banco más competitivo que ofrecerá mejores servicios y precios, a la vez que Estados Unidos recibirá miles de millones en inversión", afirmó Botín en una entrevista en CNBC. La compra ya obtuvo el visto bueno de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) de EEUU pero aún debe recibir la aprobación de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo para completar la transacción.
La operación permitirá a Santander elevar la rentabilidad en EEUU, donde actualmente su retorno sobre capital es del 15%, cifra inferior a la media del grupo. "Webster es un banco de alta calidad y no es sencillo adquirir bancos así. Su integración nos permitirá superar un retorno del 18% para 2028", afirmó la presidenta.
Webster reforzará la división de Empresas de Santander y complementará la cartera de consumo de Santander USA, consolidando un balance con más de 300.000 millones de dólares en activos. La entidad fusionada también se beneficiará de mejores condiciones de financiación y de la experiencia especializada de Webster en el sector sanitario. Por ahora, Webster seguirá operando bajo su marca propia.
Además de esta adquisición, Botín destacó el crecimiento de Openbank en EEUU desde su lanzamiento a finales de 2024. La banca digital ha logrado captar más de 11.000 millones de dólares en depósitos y cuenta con 235.000 clientes, ofreciendo tipos de interés del 3,80%, muy por encima de la media del sector. Esta rentabilidad y solidez, en opinión de Botín, dan confianza a los clientes y consolidan la posición de Santander en el país.
El proceso de transformación del grupo también forma parte de este impulso. Botín recordó que Santander es uno de los bancos más grandes del mundo por número de clientes, con presencia local, lo que favorece eficiencia y crecimiento. "Estamos organizándonos en plataformas globales para aumentar ingresos, reducir costes y mejorar la rentabilidad", explicó.
La diversificación geográfica y de negocios se mantiene como otra gran fortaleza, aseguró Botín. Aunque Brasil no está rindiendo al nivel esperado, la combinación de mercados con diferentes comportamientos ante los tipos de interés permite cumplir con los objetivos globales del grupo.
Finalmente, la presidenta de Santander subrayó el papel de la inteligencia artificial en la evolución del banco. Con más de 180 millones de clientes y grandes volúmenes de datos, la tecnología permitirá ofrecer servicios más personalizados y explorar nuevos mercados, con un coste mucho menor que en el pasado. Botín calificó esta oportunidad como "enorme" y con un impacto estratégico significativo para el futuro del banco.
Más información sobre la integración y estrategia financiera puede encontrarse en Santander USA y los detalles regulatorios de la OCC.