La batalla por convertirse en el banco más rentable y eficiente de Europa para 2028 está dominada por cuatro grandes entidades, entre las que destacan las españolas Santander y BBVA. Junto a ellas, las italianas Intesa Sanpaolo y UniCredit compiten en este entorno favorable pese a las incertidumbres internacionales.
Todas estas entidades han presentado planes estratégicos con horizonte a tres o más años, mostrando una visión optimista del sector bancario europeo. Según el análisis de Barclays, la rentabilidad sobre capital tangible (ROTE) variará significativamente entre los grandes bancos, con proyecciones desde niveles modestos hasta cifras excepcionales.
Intesa Sanpaolo encabeza las previsiones con un ROTE del 27% para 2029, aunque no ofrece datos específicos para 2028. UniCredit aspira a superar un 23% en ese año y BBVA espera una media cercana al 22%, partiendo desde un 19,3% en 2025, por lo que su rentabilidad en 2028 deberá ser superior al 22% para cumplir su objetivo. Santander se muestra ambicioso con un mínimo del 20%, estimando incluso superar esa cifra.
En comparación, otros grandes bancos europeos como ABN Amro esperan superar un 12%, mientras BNP Paribas y Deutsche Bank se sitúan por encima del 13%. El británico NatWest apunta a más del 18% y HSBC al 17%, marcando una notable distancia con los líderes españoles e italianos.
Además de la rentabilidad, la eficiencia es otro parámetro clave que mide la relación entre gastos e ingresos. UniCredit también lidera en este ámbito con un objetivo del 33% en su ratio de eficiencia para 2028. BBVA y Santander le siguen de cerca con metas del 35% y 36%, respectivamente, mientras Intesa presenta un 36,8%. En contraste, Deutsche Bank y BNP Paribas tienen objetivos mucho menos ambiciosos, con ratios por debajo del 60% y 56% respectivamente.
Este cambio en las perspectivas muestra cómo los bancos periféricos europeos están ganando terreno frente a sus homólogos del centro del continente. Según Barclays, el crecimiento anual esperado en ingresos ronda el 5%, acompañado por una mejora constante en la eficiencia y rentabilidad de estas entidades.
Un aspecto destacado es que los bancos no fundamentan sus planes en futuros incrementos de los tipos de interés, sino en el crecimiento orgánico del negocio y una gestión más optimizada. Aunque la situación geopolítica, como la guerra en Irán, podría modificar el rumbo, los analistas consideran que sus efectos serán mixtos y que, si los tipos aumentan moderadamente sin desestabilizar la economía, los bancos podrían superar sus metas gracias a un precio del dinero más alto.
Por último, Barclays remarca que los bancos cuentan con balances más saludables que nunca, con mayor solvencia, menor morosidad y más liquidez. Estas fortalezas les permiten afrontar mejor los potenciales riesgos macroeconómicos, consolidando un escenario prometedor para el sector bancario europeo a medio plazo.
Para más detalles, puede consultarse el informe de Barclays sobre los planes estratégicos de la banca europea y las proyecciones hasta 2028 aquí.
Asimismo, el Banco Central Europeo ofrece información actualizada sobre la solidez financiera y los riesgos del sector en su web oficial.
Con estos datos, Santander y BBVA se posicionan no solo como protagonistas en España, sino como actores clave en la banca europea, marcando el camino hacia una década de mayor rentabilidad y eficiencia.