Puig cumple dos años desde su salida a Bolsa y lo hace con una noticia que anima a sus accionistas: negocia una posible fusión con el grupo estadounidense Estée Lauder, que podría dar lugar a uno de los mayores conglomerados mundiales en belleza y fragancias. Esta operación ha despertado de nuevo el interés inversor tras un inicio bursátil complicado.
Desde su debut en mayo de 2024 a 24,50 euros por acción, Puig experimentó fuertes subidas iniciales pero no ha logrado mantenerse en esos niveles. Actualmente, su cotización acumula una caída próxima al 28% respecto a la salida a Bolsa, situando su valor en alrededor de 10.000 millones de euros, frente a los casi 14.000 millones con los que desembarcó en el mercado. Este retroceso se ha producido pese a que la empresa ha mostrado un crecimiento sostenido en sus resultados operativos.
Puig, propietaria de firmas reconocidas como Carolina Herrera, Paco Rabanne y Charlotte Tilbury, protagonizó en 2022 la mayor OPV española en años. La estructura dual de acciones ha permitido a la familia Puig conservar el control mayoritario en la compañía, generando un debate entre inversores sobre la liquidez y la valoración de la empresa en Bolsa. La estabilidad estratégica asegurada por el control familiar contrasta con las dudas de algunos accionistas minoritarios sobre su posición y potencial revalorización.
El grupo acaba de nombrar a José Manuel Albesa nuevo consejero delegado, manteniendo a Marc Puig como presidente ejecutivo, reforzando así el liderazgo de la familia. El último ejercicio fue positivo, con un beneficio neto que alcanzó 594 millones de euros, un 11,9% más que el año anterior. Además, todos sus segmentos de negocio crecieron según o superando las previsiones, lo que la comunidad financiera valora favorablemente.
En el primer trimestre de 2026, Puig anunció un aumento del 4,7% en ventas comparables, alcanzando 1.215 millones de euros. Los analistas destacan el rendimiento en fragancias y moda, así como la resistencia en maquillaje pese a incertidumbres en los canales de venta. El crecimiento en la región EMEA (Europa, Oriente Medio y África) también superó expectativas, reforzando la confianza en el modelo de negocio de la empresa.
La mayor parte de los ingresos, más del 70%, proviene del sector de fragancias, con márgenes elevados y alta resistencia ante crisis económicas. Por ello, firmas de inversión consideran que Puig aún tiene potencial de subida, estimado en torno al 17% hasta situarse en precios cercanos a 20,67 euros por acción, según datos de CaixaBank que es la más optimista con una valoración de 26,90 euros. A pesar del rally de principios de año, algunos analistas han retirado la acción de sus listas favoritas, lo que refleja la cautela vigente.
La cotización de Puig ha sufrido el impacto de un sector del lujo afectado por el debilitamiento en Asia y la dudosa historia bursátil de la compañía. Sin embargo, su cartera diversificada, baja dependencia del lujo extremo y un negocio más estable en belleza premium permiten un desempeño más sólido en entornos económicos volátiles. Los expertos recuerdan que mientras los consumidores pueden posponer compras de bolsos de lujo, la demanda en cosmética y fragancias tiende a mantenerse incluso en periodos de desaceleración.
La posible fusión con Estée Lauder se analiza como una alianza natural que uniría la fuerte presencia europea y latinoamericana de Puig y sus marcas aspiracionales, con la escala global y la sólida base en cuidado de la piel y distribución internacional del grupo estadounidense. Esto fortalecería su posición en el mercado prémium de belleza, ampliando sinergias y capacidad de innovación.
Aunque las negociaciones están confirmadas, aún no hay acuerdo definitivo. Ambas compañías podrían buscar mantener cotización dual en España y Estados Unidos, aprovechando la base de inversores de ambos mercados. No obstante, no se descarta que la operación no se materialice, lo que podría provocar retrocesos en la cotización de Puig.
Este escenario sitúa a Puig en un momento clave de transición, donde su evolución bursátil y operativa dependerán tanto del cierre exitoso de esta operación estratégica como de su capacidad para consolidar crecimiento en un entorno competitivo y cambiante. Los próximos resultados semestrales, previstos para el 27 de julio, serán una referencia importante para evaluar su desempeño y la reacción del mercado.
Para entender mejor el contexto del sector, se puede consultar el análisis en Expansión, o las últimas estimaciones de CaixaBank disponibles en su web oficial. También resulta relevante seguir las noticias sobre puentes estratégicos entre empresas de lujo y belleza global en Bloomberg.
En definitiva, Puig encara este segundo aniversario en Bolsa con retos y oportunidades importantes. La posible fusión con Estée Lauder abre la puerta a una nueva etapa que, de concretarse, podría transformar el panorama de la belleza premium a nivel mundial.