El presidente argentino Javier Milei enfrenta una caída significativa en su popularidad, afectado por una serie de escándalos de corrupción que involucran a altos cargos de su gobierno y por la ralentización económica que afecta al país.
Manuel Adorni, jefe de gabinete de Milei, se sometió recientemente a un intenso interrogatorio en la Cámara de Diputados tras ser investigado por presunto enriquecimiento ilícito. Adorni ha negado cualquier delito y se encuentra bajo la lupa de la fiscalía federal por ostentosos gastos no compatibles con sus ingresos declarados, incluyendo compras inmobiliarias y viajes costosos.
Este episodio se suma a la dimisión de un alto funcionario del Ministerio de Economía por ocultar propiedades en Estados Unidos, además de nuevas revelaciones sobre supuestas irregularidades del propio Milei relacionadas con un fraude en criptomonedas en 2024, acusaciones que el presidente también rechaza categóricamente.
El impacto político es palpable: la aprobación de Milei ha descendido desde cerca del 45 % en febrero a un 35 % en mayo, mientras que la confianza en su administración ha caído un 12 % en abril, según datos de la Universidad Torcuato di Tella. La oposición, a pesar de su escasa popularidad, comienza a reagruparse para enfrentarse a Milei en las elecciones de 2027.
La coyuntura económica contribuye a este deterioro del apoyo social. Aunque se lograron avances en la reducción de una inflación que superaba un 26 % mensual a finales de 2023, la economía argentina muestra signos de debilitamiento. Sectores como el comercio minorista, la manufactura e industrias principales registran caídas sostenidas, mientras el desempleo alcanzó un 7,5 % en el primer trimestre de 2025, la cifra más alta desde 2020. La inflación anual permanece elevada, en torno al 32,6 % en marzo.
El crecimiento económico está concentrado fundamentalmente en sectores exportadores como la minería, energía y agricultura, que emplean menos del 10 % de la población. Empresas manufactureras y minoristas enfrentan dificultades para competir frente a las importaciones más baratas, presionadas además por los altos tipos de interés aplicados para contener la inflación.
En medio de esta crisis, Milei ha endurecido su relación con los medios de comunicación, llegando a restringir el acceso de la prensa al palacio presidencial y usando en redes sociales un lema polémico contra los periodistas. Además, en su entorno persisten tensiones internas, especialmente entre su hermana y jefa de gabinete Karina Milei y su principal asesor Santiago Caputo, con enfrentamientos visibles en redes sociales y procesos legales por supuestos abusos.
A pesar de los problemas y los escándalos, el gobierno de Milei destaca que las políticas de austeridad han logrado una reducción significativa de la inflación y un crecimiento del PIB que podría consolidar tres años consecutivos de mejora, algo inédito en dos décadas para Argentina. Sin embargo, analistas advierten la necesidad urgente de ajustar la estrategia para impulsar la actividad económica y revertir la pérdida de confianza antes de las próximas elecciones.
La percepción generalizada de los argentinos, según encuestas recientes, es pesimista respecto a la evolución económica del país, lo que representa un desafío crucial para Milei y su administración. Las controversias sobre corrupción y la gestión económica marcan un momento crítico para el gobierno, poniendo en duda la estabilidad y el rumbo de Argentina en el corto plazo.
Para mayor detalle sobre el contexto económico y político actual, puede consultarse la información de Universidad Torcuato di Tella, además de reportes especializados como los de Financial Times. Asimismo, el análisis del desempleo y la inflación está disponible en INDEC.