La Fundación Centro de Estudios Andaluces (Centra) ha publicado un sondeo preelectoral que anticipa un escenario favorable para el Partido Popular de Juanma Moreno en las elecciones autonómicas de Andalucía del 17 de mayo de 2026. Según la encuesta, el PP-A obtendría entre 53 y 56 escaños con un 42,4% de los votos, a tan solo dos escaños de alcanzar o mantener la mayoría absoluta en el Parlamento andaluz, fijada en 55 diputados.
Esta estimación sitúa al PP-A en una posición similar a la que obtuvo en 2022, cuando logró 58 diputados y su primera mayoría absoluta en la comunidad. No obstante, el estudio también indica un ligero descenso en votos respecto a entonces, con una caída del 0,7% en apoyo electoral. A pesar de ello, el partido continúa dominando ampliamente el panorama político regional, liderando en las ocho provincias andaluzas.
En cambio, el PSOE-A encabeza una tendencia a la baja que se refleja en la encuesta con un estimado del 20,1% del voto y entre 25 y 27 escaños. Esta cifra supone la peor marca histórica para los socialistas en Andalucía desde la instauración de la autonomía en 1982, bajando desde los 30 escaños actuales. La caída de 4 puntos porcentuales en la intención de voto puede interpretarse como un impacto directo de la gestión regional y las dinámicas nacionales que han erosionado su respaldo tradicional.
El crecimiento de Vox es otro elemento destacable del sondeo. La formación liderada por andaluces aumentaría su porcentaje de votos hasta el 14,4%, 0,9 puntos porcentuales más que en 2022, y consolidaría su posición como tercera fuerza política en la región. En términos de escaños, podría pasar de 14 a entre 17 y 19 representantes. Esta subida supone un fortalecimiento del partido de derecha radical en una comunidad donde había tenido resultados ascendentes en los últimos años.
Las fuerzas de izquierdas no experimentan una recuperación homogénea. Por Andalucía, la coalición compuesta por IU, Podemos y Movimiento Sumar, entre otros, obtendría un 7,9% de votos y mantendría aproximadamente cinco diputados, aunque con una horquilla que va de cuatro a siete escaños. Por otro lado, Adelante Andalucía, con José Ignacio García a la cabeza, mejoraría su resultado histórico, alcanzando un 6,9% de los sufragios y ascendiendo a cinco escaños, una subida de tres representantes respecto a su actual bancada.
El estudio, realizado entre el 27 de marzo y el 16 de abril sobre una muestra de 8.000 personas residentes en Andalucía, refleja tendencias claras en la fragmentación y reordenación del voto. Aunque el PP mantiene la hegemonía, pierde ligeramente su respaldo; el PSOE sufre un severo desgaste; Vox crece con fuerza; y las coaliciones de izquierda logran algunos avances modestos.
Cabe resaltar el comportamiento provincial: el PP-A es la fuerza más votada en todas las provincias, salvo en Almería, donde Vox podría superar al PSOE, relegando a los socialistas a la tercera posición. Esta circunstancia indica que Vox gana impacto en áreas tradicionalmente menos favorables para ellos, consolidando su presencia territorial más allá de sus núcleos habituales.
Contexto político andaluz y perspectivas
El gobierno de Juanma Moreno ha jugado un papel clave en esta estabilidad electoral del PP-A. Su gestión en áreas clave como la economía, la sanidad y la educación ha sido presentada como un ejemplo de estabilidad frente a la incertidumbre nacional, lo que se traduce en una fidelización de su electorado.
Mientras tanto, la crisis interna y la falta de renovación en el PSOE han acentuado la pérdida de apoyo en la región, afectando su posición dominante en Andalucía durante décadas. Este dato es particularmente relevante dado que Andalucía fue tradicionalmente uno de sus bastiones electorales más sólidos.
El auge de Vox también se interpreta como un síntoma del auge de la derecha alternativa y la polarización política en España. Su crecimiento se apoya en discursos identitarios, económicos y sociales que conectan con una parte importante del electorado andaluz, lo que les permite aspirar a ser decisivos en la configuración del Parlamento y posibles pactos futuros.
Retos y consecuencias para las elecciones
Con el escenario anticipado, el Parlamento andaluz podría requerir de alianzas o apoyos externos para conformar un gobierno estable si el PP-A no alcanza la mayoría absoluta. El margen estrecho de escaños entre 53 y 56 endurece la negociación política y condiciona la estrategia electoral de los partidos.
Además, la consolidación de Vox como tercera fuerza política pone el foco en posibles acuerdos o desencuentros entre derecha y extrema derecha, un asunto que puede influir en la gobernabilidad.
Para la izquierda, el reto es recuperar apoyos fragmentados y frenar la caída espectacular del PSOE, mientras ganar espacio con las coaliciones ciudadanas emergentes podría ser clave para mantener influencia parlamentaria.
Este barómetro de Centra es una fotografía que ilustra las tendencias políticas actuales en Andalucía cuando faltan pocos días para las elecciones. La dinámica entre estabilidad y cambio marcará el futuro político regional, con posibles repercusiones en el contexto electoral estatal.
Para más detalles y la evolución de las encuestas, se recomienda consultar el informe completo y los análisis publicados por la Fundación Centro de Estudios Andaluces y seguir la actualización en medios especializados como Europa Press.