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Nueva York quiere cobrar a los ricos por tener pisos vacíos

El alcalde Mamdani lanza el impuesto 'Pied-à-Terre' para gravar propiedades de lujo cuyos dueños no residen en la ciudad.

Por Carlos García·jueves, 23 de abril de 2026·4 min lectura·1 vistas
Ilustración: Nueva York quiere cobrar a los ricos por tener pisos vacíos · El Diario Joven

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha anunciado una nueva figura fiscal que apunta directamente a los propietarios de viviendas de lujo en la ciudad que no residen en ellas de forma habitual. El llamado impuesto 'Pied-à-Terre' gravaría anualmente todas las propiedades valoradas en más de cinco millones de dólares cuyos titulares no vivan en Nueva York a tiempo completo. Según las proyecciones del Ayuntamiento, la medida podría generar al menos 500 millones de dólares al año en ingresos adicionales para las arcas públicas.

El anuncio se produjo frente al rascacielos de 220 Central Park South, uno de los edificios residenciales más caros del mundo, donde el fundador del fondo de inversión Citadel, Ken Griffin, adquirió un ático por 238 millones de dólares. Mamdani utilizó ese ejemplo de forma deliberada para ilustrar el tipo de propietario al que va dirigido el nuevo tributo: grandes fortunas que acumulan activos inmobiliarios en Manhattan sin contribuir, según el alcalde, de manera proporcional a los servicios que sostienen esa ciudad.

La propuesta no es nueva en términos conceptuales. Ciudades como Vancouver o París ya cuentan con mecanismos similares para penalizar la vivienda vacía y frenar la especulación en sus mercados inmobiliarios. En el caso de Vancouver, la tasa sobre viviendas vacías lleva en vigor desde 2017 y ha demostrado cierta efectividad para redirigir propiedades al mercado de alquiler. Nueva York llevaría ese modelo a su escala particular, con uno de los mercados residenciales de lujo más voluminosos del planeta.

Por qué ahora y a quién afecta

El contexto político importa. Mamdani llegó a la alcaldía con un perfil marcadamente progresista y ha convertido la redistribución fiscal en uno de los ejes de su mandato. El uso de Instagram como altavoz para lanzar este tipo de anuncios responde a una estrategia de comunicación directa con votantes jóvenes y trabajadores, al margen de los canales institucionales tradicionales. El video en el que aparece señalando los rascacielos de Manhattan se viralizó en pocas horas y generó una oleada de reacciones en redes sociales.

El impuesto afectaría, en la práctica, a un segmento muy reducido pero extremadamente solvente de propietarios: inversores internacionales, ejecutivos de fondos de alto riesgo, herederos de grandes patrimonios y celebridades que mantienen pisos en Nueva York como activos financieros más que como hogares. Según la administración municipal, muchas de estas unidades permanecen desocupadas la mayor parte del año mientras la ciudad registra una escasez estructural de vivienda asequible.

Los fondos recaudados, según el plan presentado por Mamdani, se destinarían a tres áreas prioritarias: ampliar el acceso a guarderías gratuitas para familias trabajadoras, mejorar los programas de limpieza urbana y reforzar la seguridad en los barrios con menos recursos. Se trata de servicios básicos cuya financiación ha estado históricamente bajo presión en un municipio que combina una enorme riqueza agregada con desigualdades muy profundas.

Las dudas que plantea el sector privado

La propuesta no ha estado exenta de críticas. Desde el sector inmobiliario y los círculos de inversión, varios analistas advierten de que un gravamen de este tipo podría desincentivar la compra de propiedades de alta gama por parte de inversores internacionales, con efectos negativos sobre los precios del suelo y la actividad en la construcción de lujo. El argumento es que Nueva York compite globalmente por ese capital con otras plazas como Londres, Dubái o Singapur, y que penalizarlo fiscalmente podría redirigirlo hacia otros mercados.

En sentido contrario, los defensores de la medida señalan que precisamente esa dinámica —la de tratar los pisos como activos financieros en lugar de como viviendas— es la que ha disparado los precios y expulsado a residentes de renta media y baja de barrios enteros. Según datos del Urban Institute, la concentración de vivienda de lujo vacía en grandes metrópolis tiene un impacto directo sobre la asequibilidad del conjunto del mercado, al reducir la oferta disponible y presionar los precios al alza.

Mamdani ha cerrado el debate interno con una posición clara: todos los que se benefician de vivir —o invertir— en Nueva York deben contribuir a sostenerla, y quienes más tienen deben hacerlo en mayor medida. La fecha elegida para el anuncio, el día de la declaración de impuestos en Estados Unidos, no fue casual. "Feliz día de impuestos, Nueva York", dijo el alcalde al concluir su mensaje. Una frase que resume, en pocas palabras, el tono político de toda la propuesta.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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