Intesa Sanpaolo y BPER están preparando una oferta conjunta para adquirir Monte dei Paschi di Siena (MPS), en lo que se presenta como una respuesta directa a la propuesta de fusión planteada por Banco BPM para crear un nuevo gigante bancario italiano valorado en 50.000 millones de euros.
Banco BPM había comunicado recientemente su interés a MPS para explorar una posible fusión que combinase sus fuerzas y diera lugar a un 'campeón nacional' en la banca italiana. La propuesta de BPM supondría una integración directa entre ambas entidades, combinando una capitalización bursátil estimada superior a los 50.000 millones de euros.
La oferta conjunta que preparan Intesa y BPER plantea, según personas cercanas al proceso, que BPER absorba las actividades bancarias de MPS, mientras que Intesa se quedaría con la unidad Mediobanca, que incluye una participación del 13% en la aseguradora Generali, recientemente adquirida por MPS. En estos momentos, Intesa se encuentra en una reunión de su junta directiva para definir los detalles de esta propuesta conjunta según informó Financial Times.
Monte dei Paschi, el banco más antiguo del mundo y con una historia convulsa en los últimos años, ha provocado gran atención en el sector financiero italiano debido a su movimiento sorpresa en septiembre, cuando adquirió Mediobanca en una operación valorada en 17.000 millones de euros, situación que reconfigura el panorama bancario italiano y abre nuevas incertidumbres sobre posibles fusiones y absorciones.
La propuesta de Banco BPM, que cuenta con una capitalización bursátil de 20.300 millones al cierre reciente, es vista con reticencias dentro de sectores de la clase dirigente italiana y del propio gobierno, dada la influencia del accionista principal francés de BPM, Crédit Agricole, que controlaría indirectamente parte de Generali. Esto ha despertado la alarma del Ejecutivo de Giorgia Meloni, que ha mostrado reservas en varias ocasiones sobre la participación extranjera en entidades estratégicas para la economía italiana.
Además, esta disputa entre bancos se enmarca en el objetivo del gobierno italiano de generar un 'tercer pilar' bancario que compita con las dos grandes entidades que dominan el sector: UniCredit e Intesa Sanpaolo. Una muestra de esta política fue la retirada de UniCredit del intento de adquirir BPM el año pasado, una estrategia abortada por la misma oposición gubernamental.
El panorama italiano también indica que pueden sumarse otros actores en la pugna por MPS, dado que su actividad y activos, especialmente en Mediobanca y Generali, son altamente codiciados en un mercado bancario que busca consolidarse tras años de fragmentación.
La junta de MPS ha vivido tensiones internas en los últimos meses, incluida la destitución y posterior restauración del consejero delegado Luigi Lovaglio, quien había impulsado el plan de negocio que contemplaba la fusión y una posible exclusión en bolsa de Mediobanca. Esta situación compleja añade incertidumbre sobre el rumbo final de MPS y sus posibles alianzas en la banca italiana.
Este escenario refleja una etapa activa de movimientos estratégicos en la banca italiana, con ofertas y contraofertas que podrían redefinir significativamente el sector en el próximo periodo, influenciado por presiones políticas, económicas y estratégicas de diversos actores nacionales y extranjeros.