La guerra en Irán y el aumento del precio del queroseno están golpeando con fuerza a las aerolíneas europeas, que verán cómo sus beneficios netos se reducen en un 25% este año. Según la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), grandes grupos como IAG, Ryanair, Air France-KLM, Lufthansa, easyJet y WizzAir cerrarán 2026 con unas ganancias de 8.300 millones de euros, frente a los 11.000 millones que previeron para 2025.
Este descenso se debe principalmente al alza significativa del combustible, que supondrá para la industria aérea global un sobrecoste de unos 85.000 millones de euros. Aunque las compañías europeas cuentan con una cobertura del 70% para el queroseno, este aumento impactará cada vez más a medida que se vayan renovando estas coberturas, como se ha reflejado en los resultados del primer trimestre del año.
Además del encarecimiento del combustible, el sector enfrenta otros retos como las restricciones para sobrevolar Rusia, las tensiones macroeconómicas que amenazan al consumo y las regulaciones cada vez más estrictas. Entre estas normas se incluyen los mandatos para combustibles sostenibles (SAF) y el incremento de las tasas aeroportuarias y de navegación, sin olvidar las interrupciones provocadas por huelgas de controladores aéreos.
Sin embargo, no todas las noticias son negativas. La mayor proximidad geográfica de Europa con Asia, después de que grandes aeropuertos del Golfo Pérsico como Dubái y Doha hayan visto reducida su conectividad por el conflicto, ofrece una oportunidad para las compañías europeas para fortalecer rutas directas. De hecho, la demanda de vuelos seguirá aumentando, aunque a un ritmo más lento. IATA prevé un crecimiento del 2,8% en la demanda aérea para Europa, la mitad que el 5,3% previsto en 2025.
El incremento en la demanda se traduce en un menor beneficio neto por pasajero, que se estima caerá de 10,3 a 7,5 dólares. Este escenario de beneficios más ajustados se repite a nivel global, donde la organización estima un desplome del 50% en las ganancias netas del sector, reduciéndose a 20.000 millones de euros en 2026, frente a los 41.000 millones previstos el año anterior.
La región más afectada por la crisis será Oriente Próximo. Compañías como Qatar Airways, Emirates, Etihad y Saudia pasarán de beneficios de 7.200 millones de dólares a pérdidas estimadas en 4.300 millones de dólares. Esta caída se debe a la cercanía del conflicto y a la alta dependencia de estas empresas del combustible procedente de la región.
Otro problema crítico para la industria sigue siendo la falta de aviones nuevos. Con pedidos pendientes de unas 18.100 unidades, que suponen la mitad de la flota mundial activa, los retrasos provocan costes adicionales por el uso más intensivo de unidades más antiguas, que consumen más combustible y tienen mayores necesidades de mantenimiento.
El impacto también se refleja en el sector turístico. El CEO de British Airways, Sean Doyle, ha alertado de que los elevados impuestos asociados a las aerolíneas y al turismo en Reino Unido desvían pasajeros hacia destinos como España y Francia. Según Doyle, los viajeros en Reino Unido pagan los mayores impuestos a nivel mundial, lo que limita el crecimiento del turismo, que lleva años estancado en torno a 37 millones de visitantes extranjeros anuales, lejos del objetivo de 50 millones para 2030.
Doyle ha citado como obstáculos el aumento de la Seguridad Social, la posible introducción de tasas turísticas en algunas ciudades británicas y los impuestos a los pasajeros aéreos. Estas medidas, según el directivo, impactan negativamente en la competitividad del sector aéreo y la recuperación económica del turismo en el Reino Unido.
En conclusión, el escenario actual para las aerolíneas europeas está marcado por una reducción significativa de sus beneficios debido al conflicto bélico, el encarecimiento del combustible y los problemas regulatorios y logísticos. Aunque la demanda de pasajeros sigue creciendo, la presión sobre los costes y los márgenes se mantiene elevada, condicionando la rentabilidad del sector en el medio plazo.
Para más detalles sobre el impacto económico del conflicto en el transporte aéreo, puedes consultar el informe completo de IATA en su web oficial y el análisis sectorial de Expansión.