Merlin Properties ha acordado la venta de 41.000 metros cuadrados de oficinas en Madrid con el objetivo de transformarlas en un nuevo desarrollo residencial y apartamentos flexibles. La operación ronda los 150 millones de euros y responde a la estrategia de la socimi de optimizar su cartera y adaptarse a las demandas urbanas actuales.
Entre los activos traspasados están dos edificios situados en la calle Santiago de Compostela, cerca de la Avenida de la Ilustración y el área comercial de La Vaguada, así como otro inmueble en la zona de Manoteras, un enclave empresarial próximo a la M-30 y la M-11. La transformación de estos espacios permitirá la creación de entre 400 y 500 viviendas, destacando la apuesta por soluciones habitacionales más dinámicas como coliving y apartamentos flexibles, destinados a estancias medias o cortas.
Además de estas ventas, Merlin mantendrá en alquiler aproximadamente 27.000 metros cuadrados de oficinas a instituciones educativas reconocidas, tales como el IE, Cunef y la Escuela Universitaria de Artes de Madrid (TAI). Estos inmuebles seguirán formando parte de su cartera, centrando sus esfuerzos en conservar los activos con mejor rentabilidad y potencial en el sector educativo.
Esta operación refleja la tendencia del mercado inmobiliario en Madrid, donde el 7% del stock de oficinas de Merlin en la capital será reconvertido a otros usos entre 2026 y 2027. El cambio responde a un contexto en que existen en Madrid 27,5 millones de metros cuadrados de oficinas, pero gran parte —unos 3 millones— fueron originalmente residenciales y están siendo requeridos para vivienda ante la escasez de ofertas. Además, 2,1 millones de metros cuadrados son ocupados por entidades públicas.
El reajuste de espacios se da en un marco más amplio, donde 17,8 millones de metros cuadrados corresponden a oficinas plenamente desarrolladas y se calcula que cerca de 1,5 millones podrían ser más rentables como residenciales. Este fenómeno coincide con el crecimiento del proyecto urbanístico Madrid Nuevo Norte, que prevé aportar un millón de metros cuadrados destinados a oficinas modernas entre un total de 1,6 millones para uso terciario. Merlin participa en este gran desarrollo con una cuota del 14,46% a través de Crea Madrid Nuevo Norte (CreaMNN).
Ismael Clemente, consejero delegado de Merlin, destacó en la última junta de accionistas que Madrid Nuevo Norte inicialmente se planteaba como una estrategia para atraer inquilinos desplazados de edificios de calidad inferior. No obstante, ahora reconoce que el proyecto logrará una absorción neta del mercado, evidenciando la presión que existe sobre la disponibilidad de oficinas de alta calidad en Madrid.
Esta reconversión del stock de oficinas no solo facilita la oferta de más viviendas en la ciudad, sino que también simplifica la modernización del parque empresarial para adaptarse a las necesidades actuales. La transformación ofrece una doble ventaja: satisfacer la demanda habitacional creciente mientras se renuevan los espacios de trabajo hacia modelos más flexibles y eficientes.
Con esta operación, Merlin subraya su apuesta por un mercado inmobiliario más versátil y dinámico. El sector residencial en Madrid se beneficia así de espacios con ubicaciones estratégicas, que responden a nuevas formas de vida y trabajo, una tendencia que gana fuerza ante los cambios sociales y económicos.