El consejo de easyJet ha dado un giro inesperado al aceptar un principio de acuerdo con Apollo Global Management para la venta de la aerolínea británica. Esta decisión supone un cambio total respecto a la recomendación que había realizado pocos días antes a favor de Castlelake.
Apollo presentó su oferta el 8 de julio, proponiendo un precio de 7,15 libras por acción, superior a las 6,9 libras ofrecidas por Castlelake. Esto implica una valoración de easyJet en 5.700 millones de libras, cerca de 6.700 millones de euros, lo que refleja una prima del 81% sobre el precio antes de que Castlelake anunciara su propuesta. La respuesta del mercado fue inmediata: las acciones de easyJet subieron un 14 % en la apertura de la Bolsa de Londres.
La aerolínea, que en 2025 fue la cuarta en España por número de pasajeros con 18,3 millones, mantiene una fuerte operación en Europa, transportando 93 millones de viajeros en su último ejercicio fiscal, aunque aún no ha recuperado niveles prepandemia. El CEO, Kenton Jarvis, junto con el consejo, destacan que la oferta de Apollo combina valor, estrategia y un compromiso con el gobierno corporativo a largo plazo, por lo que ahora no recomiendan la compra por parte de Castlelake.
Este acuerdo es preliminar y Apollo deberá completar una auditoría exhaustiva (due diligence) y obtener la aprobación unánime del consejo antes de formalizar la compra, cuyo plazo límite está fijado para el 7 de agosto, aunque podría extenderse. La financiación de la operación combina capital propio y deuda, con la garantía de Barclays para cubrir la parte en metálico.
Un punto diferencial de Apollo es que permitirá a los accionistas actuales, incluyendo al 15 % que posee la familia del cofundador Stelios Haji-Ioannou, participar en el vehículo de adquisición, manteniendo así su inversión una vez que easyJet deje de cotizar. Este aspecto refuerza el compromiso del fondo con la continuidad y crecimiento de la aerolínea.
Apollo ha expresado una clara confianza en la estrategia actual de easyJet, que busca consolidarse como una compañía low cost sólida, con planes de expansión de flota y desarrollo del negocio vacacional, una línea que consideran clave para diversificar ingresos. Además, subrayan la importancia de mantener el equipo directivo y la marca, aspectos fundamentales para el éxito futuro.
Además, Apollo se compromete a cumplir con la regulación europea que exige que al menos el 51 % del capital esté en manos de países de la Unión Europea. Esto era un punto que Castlelake pretendía garantizar a través de la implicación de inversores irlandeses con experiencia en el sector aéreo.
El historial de Apollo en inversiones en aviación es extenso y relevante, incluyendo apoyos recientes a Virgin Atlantic y Air France-KLM, además de participaciones en otras empresas del sector como Aeroméxico y Swissport. Esto refleja la capacidad financiera y el conocimiento del mercado que el fondo aportaría a easyJet para acelerar su crecimiento y consolidar su posición.
El impacto de esta operación supera lo financiero: supone un respaldo a la continuidad del modelo de negocio y a la estrategia de expansión de easyJet en el competitivo sector aéreo europeo y mundial. El entorno postpandemia y la recuperación del tráfico siguen siendo retos a los que la compañía deberá responder con una estructura financiera robusta y un plan a largo plazo, aspectos que Apollo promete potenciar.
En definitiva, la elección de Apollo frente a Castlelake marca una nueva etapa en la historia de easyJet, con mayores recursos financieros y un compromiso explícito con el mantenimiento y desarrollo de su modelo como aerolínea low cost, en un contexto donde la confianza del mercado y los accionistas será clave.