La compra de vivienda continúa siendo la opción preferida para el 82,2% de los españoles, según la tercera edición del informe 'El viaje del comprador de vivienda en España', elaborado por Sigma Dos para Culmia. Este porcentaje refleja un aumento en el interés por adquirir un hogar respecto al 70,8% registrado en la edición anterior.
El estudio también revela que más de la mitad de los españoles (56,9%) considera acceder a una vivienda asequible o con algún tipo de ayuda pública. Esta expectativa es aún mayor entre los jóvenes de entre 26 y 34 años, alcanzando el 73%, lo que destaca la importancia de las subvenciones para facilitar el acceso a la propiedad en esta franja de edad.
Sin embargo, este interés se encuentra con obstáculos significativos. El principal es el coste de la vivienda, que para el 73,1% de los encuestados sigue siendo la barrera más importante. Le siguen la escasez de viviendas protegidas o asequibles (25,2%), la incertidumbre económica (19,5%) y las dificultades para obtener hipotecas (18%). Además, casi uno de cada cuatro interesados en viviendas asequibles señala no cumplir los requisitos para acceder a ellas o considera que los trámites son muy complejos.
Presupuestos y preferencias regionales
En términos económicos, la horquilla de presupuesto más frecuente para la compra de vivienda en España está entre 100.000 y 200.000 euros. No obstante, esta cifra varía según la comunidad autónoma; en regiones como Cataluña y País Vasco, el rango más común se sitúa entre 200.000 y 400.000 euros.
La preferencia por vivir en pisos sigue dominando en todas las comunidades autónomas analizadas, aunque en Andalucía la diferencia con las viviendas unifamiliares, como chalets o casas, es menor. Respecto al acceso, la falta de oferta que se ajuste a las expectativas económicas es un problema generalizado, con especial incidencia en Madrid, Comunidad Valenciana y Galicia.
Francisco Pérez, CEO de Culmia, destaca que existe un problema estructural de accesibilidad a la vivienda en España. Subraya que sería necesario impulsar ayudas para facilitar la entrada en la compra, ya que en algunos casos la cuota hipotecaria es inferior al coste del alquiler. Asimismo, señala que la escasez de suelo urbanizable para construir nuevas viviendas limita la oferta y dificulta responder a la demanda actual. Muchos proyectos se desarrollan en terrenos gestionados hace más de 20 años, lo que ralentiza la construcción y desincentiva la inversión en suelo.
Nuevas prioridades en la elección de vivienda
El informe también pone de manifiesto que la compra de vivienda ya no se basa únicamente en criterios funcionales como el precio, la ubicación o los metros cuadrados. La calidad de vida y el bienestar adquieren cada vez más importancia para los compradores.
La iluminación natural lidera los aspectos valorados, con una puntuación de 8,5 sobre 10, y es el factor principal para el 59% de los compradores. Le siguen la amplitud del espacio (51,7%), la distribución de estancias (38,4%) y el confort térmico (34,3%). Además, las zonas comunes cobran protagonismo, siendo las áreas verdes o ajardinadas las mejor valoradas (78,1%), seguidas por la piscina, el gimnasio y los parques infantiles.
Mirando hacia el futuro, el 59,2% de los encuestados prioriza aspectos relacionados con la salud dentro del hogar, como la calidad del aire, la iluminación adecuada y el uso de materiales saludables, para mejorar la experiencia de vida.
El tiempo dedicado a buscar vivienda también resulta relevante. Entre quienes ya han comprado, el 26,3% dedicó entre seis meses y un año, y el 23,8% entre tres y seis meses. Sin embargo, entre quienes aún buscan o planean comprar, los procesos se alargan notablemente: el 20,1% lleva entre uno y dos años buscando y un 19,2% acumula más de tres años en esa situación.
Este escenario muestra que, pese al fuerte deseo de la propiedad, el acceso a la vivienda en España está condicionado por factores económicos, regulatorios y de oferta que necesitan soluciones estructurales para atender la demanda efectiva con garantías.