El mercado inmobiliario español experimenta una notable disparidad en la evolución de las compraventas durante la primera mitad de 2024. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), las provincias del interior y los mercados más pequeños mantienen un fuerte incremento en el número de operaciones, mientras que las grandes ciudades registran caídas significativas.
Durante el primer semestre, el total de compraventas de viviendas sufrió una reducción del 2,6% interanual, alcanzando las 347.464 transacciones. Aunque junio aportó un ligero respiro con un aumento del 1,6% en las operaciones, esta fue la única excepción en medio de varios meses de descenso.
Este enfriamiento en la actividad tiene su base en dos factores principales. Por una parte, el alza constante de precios que ha limitado la capacidad de compra de muchas familias, especialmente por la pérdida de poder adquisitivo causada por la inflación y la subida de los alquileres. Por otra, el aumento del euríbor, intensificado desde febrero debido al conflicto en Oriente Medio, que ha encarecido las cuotas hipotecarias nuevas.
A pesar de este escenario general, los territorios con mercados habitualmente más asequibles, principalmente en el interior, continúan mostrando un dinamismo destacado. Teruel encabeza las subidas, con un crecimiento del 27,4% en compraventas. Le siguen provincias como Cuenca (21,6%), Ceuta (17,2%), Ciudad Real (9,9%) y Ávila (9,2%). Otras con crecimientos notables incluyen a Girona, Albacete, Córdoba, Álava y Palencia.
En contraste, los grandes núcleos urbanos y algunas provincias costeras enfrentan descensos importantes. Cantabria lidera la caída con un 11,4% menos de transacciones, seguida por Pontevedra, Valladolid, Baleares y Murcia. También Madrid y Alicante sufren bajadas cercanas al 7,7% y 7,6% respectivamente, mientras Málaga registra un descenso más moderado del 4,5%.
De hecho, entre las diez provincias con mayor volumen de compraventas, que representan el 55% del mercado nacional, solo Sevilla y Tarragona registran aumentos, con 4,7% y 1,4% respectivamente. Otras como Barcelona y Valencia muestran cifras casi estables o bajas, con caídas leves en Barcelona y leves subidas en Valencia.
El mes de junio fue una pequeña excepción dentro de esta tendencia con incrementos en provincias como Madrid (0,7%), Valencia (10,6%) y Málaga (3,6%). Sin embargo, Alicante y Barcelona continúan en negativo, con bajadas del 6% y 2,1%.
Expertos como Francisco Iñareta, de Idealista, advierten que este repunte puntual de junio podría deberse a causas externas y no implica un cambio firme en la tendencia general del mercado. Según Iñareta, aunque Madrid mostró crecimiento en junio, otras métricas indican un mercado que sigue ajustándose, con más oferta disponible y precios que tienden a estabilizarse, sobre todo en las grandes ciudades.
Estos contrastes reflejan un mercado que se adapta a nuevos retos económicos y demográficos. Las provincias del interior continúan beneficiándose del movimiento poblacional y la búsqueda de precios asequibles, mientras que las zonas más saturadas se enfrentan a un reajuste necesario tras años de fuerte alza en los precios.
Para profundizar en las cifras, el informe completo del INE proporciona un panorama detallado, disponible en su web oficial. Asimismo, portales inmobiliarios como Idealista ofrecen análisis complementarios sobre esta evolución, indispensables para comprender la dinámica territorial del sector.
Este contexto configura un mercado inmobiliario fragmentado, donde la ubicación se convierte en un factor determinante para el comportamiento de las compraventas, reflejando la diversidad y complejidad del panorama residencial en España hoy.