Mapfre ha respondido rápidamente ante los fuertes terremotos que sacudieron la zona norte de Venezuela, activando un comité de crisis para evaluar los daños y la afectación personal. Los sismos han causado alrededor de 200 fallecidos y cerca de 1.000 heridos, en medio de una situación aún confusa.
La prioridad para la aseguradora es conocer el estado de sus empleados y clientes. Hasta ahora, no se reportan heridos ni fallecidos dentro de su plantilla o colaboradores. La compañía asegura que su edificio principal en Caracas está libre de daños estructurales y continúa operativo, tras implementar todas las medidas de seguridad recomendadas por las autoridades locales.
Mapfre opera en Venezuela desde la adquisición de Seguros La Seguridad en los años 90, bajo la denominación Mapfre La Seguridad. Su plantilla local asciende a 278 empleados, cifra que ha disminuido en 42 profesionales en el último año, según los datos de las cuentas anuales de 2025. En este último ejercicio, el beneficio antes de impuestos de la empresa en Venezuela fue de 749.000 euros, un 34% más que en 2024.
El contexto económico de Venezuela, considerada por Mapfre como un país en situación de hiperinflación junto a Argentina y Turquía, presenta riesgos para la actividad aseguradora. El patrimonio neto de Mapfre en Venezuela es de 4,7 millones de euros, comparado con 126 millones en Turquía y 83,8 en Argentina. Estos tres países supusieron en conjunto un impacto negativo de 42,3 millones de euros en las cuentas de la aseguradora en 2025.
Las catástrofes naturales, como terremotos e inundaciones, son una creciente fuente de preocupación para las grandes compañías de seguros debido al aumento en frecuencia e intensidad de estos eventos. En respuesta, la reaseguradora de Mapfre, Mapfre Re, ha comenzado a colaborar en un proyecto piloto de la Agencia Espacial de la Unión Europea (Euspa) para mejorar la gestión del riesgo de inundaciones usando datos satelitales del programa Copernicus. Esta iniciativa busca complementar modelos internos y prever mejor las pérdidas asociadas a eventos extremos, mejorando la respuesta del sector asegurador.
Por otro lado, la compañía ha lanzado un superasistente basado en inteligencia artificial para optimizar la atención a clientes en todos sus canales. Esta herramienta está disponible las 24 horas y ofrece una experiencia personalizada que conecta cuando es necesario con agentes humanos, especialmente beneficiando a usuarios mayores gracias a la atención por voz. Este superasistente representa un paso más en la digitalización para reducir tiempos de espera y facilitar la interacción, integrando canales en una experiencia continua y coherente, según destacó Mapfre.
El rápido despliegue del comité de crisis frente a los terremotos evidencia la capacidad de respuesta de Mapfre ante situaciones de emergencia en mercados complejos como Venezuela. Al mismo tiempo, la empresa avanza en innovación tecnológica y gestión del riesgo para adaptarse a retos crecientes derivados del cambio climático y las condiciones económicas internacionales.
La combinación de una gestión rigurosa de riesgos naturales con herramientas digitales inteligentes es vital para asegurar tanto la protección a sus asegurados como la continuidad del negocio en entornos volátiles. Mapfre continúa monitoreando la situación en Venezuela y trabajando para minimizar el impacto de esta tragedia sobre sus operaciones y stakeholders.
Para más información, puede consultarse el comunicado oficial de Mapfre, así como los informes sobre el proyecto Copernicus en la web de la Agencia Espacial Europea.
Además, el contexto económico de Venezuela y otros países hiperinflacionarios está descrito en los balances anuales proporcionados por Mapfre en su informe financiero 2025.