Desde que crecieron las amenazas del expresidente Trump hacia España en 2025 y estalló el conflicto en Irán, el mercado español ha experimentado fluctuaciones que han favorecido a algunos sectores por encima de otros.
Repsol ha destacado con una subida del 21,80% desde el inicio del conflicto en Irán y un espectacular aumento del 85% desde que Trump empezó a criticar la postura española respecto al gasto en defensa. Estas tensiones geopolíticas han impulsado el precio del petróleo, beneficiando a la petrolera que actúa como refugio ante la volatilidad de los mercados.
Expertos como Nacho Zarza de Auriga explican que Repsol se ha consolidado gracias al impacto positivo del alza del crudo. Javier Cabrera, analista de XTB, añade que si la compañía mantiene la producción y refino, sus acciones podrían subir aún más, apoyadas por unos beneficios extraordinarios que incluso podrían permitir pagos adicionales de dividendos. El aumento de precio del Brent, que se ha mantenido por encima de las previsiones para 2026, refuerza esta perspectiva.
También las utilities como Enagás, Endesa, Iberdrola y Redeia han resistido mejor que otros sectores. Su modelo basado en negocios regulados les aporta estabilidad y las posiciona para captar la creciente demanda eléctrica y los efectos de la electrificación impulsada por la inteligencia artificial. Por ejemplo, Endesa y Enagás acumulan subidas cercanas al 10% o más desde el conflicto en Irán y las amenazas de Trump de octubre pasado.
Por el contrario, firmas con alta deuda como Cellnex y Telefónica sufren más las volatilidades del mercado, mostrando un peor comportamiento relativo.
En banca, pese al retroceso puntual, entidades como Unicaja, CaixaBank, BBVA y Santander siguen entre los mejores valores del Ibex. Desde el inicio del conflicto iraní se han apreciado entre un 9,82% y un 17%, mientras que desde las amenazas de Trump en 2025 las ganancias ascienden al 64-72%. El BCE, tras subir los tipos en junio de 2025 por la inflación disparada en parte por el petróleo, ha reforzado la confianza en la solidez de la banca española, que no se espera que sufra un impacto grave a corto plazo.
Este entorno ha generado un debate entre los inversores, quienes realizan tomas de beneficios tras niveles récord en varios bancos, pero mantienen la expectativa de que la llamada "TACO trade" (Trump Always Chickens Out), la estrategia recurrente de amenazas sin paso efectivo, siga protegiendo a los sectores señalados.
Desde junio de 2025, los sectores energéticos y de servicios públicos españoles han actuado como un blindaje frente a las presiones externas, mostrando que ciertos valores defensivos pueden capitalizar mejor la incertidumbre geopolítica y comercial que afecta a la economía.
Este análisis subraya que la resistencia de estas compañías no solo se basa en sus resultados inmediatos, sino también en su capacidad para adaptarse a un panorama global donde la política exterior influye significativamente en los movimientos financieros. En definitiva, Repsol, las utilities y la banca siguen siendo piezas clave para inversores que buscan refugio en un mercado marcado por la volatilidad internacional.
Para más detalles y estadísticas, puede consultarse el seguimiento económico en el Banco Central Europeo y análisis de mercado en plataformas como XTB.
En este contexto, cabe recordar que las amenazas de Trump comenzaron en junio de 2025, cuando apremió a España a aumentar su gasto en defensa hasta el 5% del PIB, advirtiendo posibles consecuencias comerciales adversas. A pesar de la intensidad mediática, estas acciones han sido interpretadas por los expertos como un síntoma más de la táctica del dirigente estadounidense para presionar sin consecuencias directas.
Este fenómeno evidencia cómo la geopolítica y la economía se entrelazan, impactando selectivamente sectores y creando oportunidades para inversores avisados que sepan interpretar las señales más allá de la volatilidad inmediata.