La Kings League, la competición deportiva impulsada por Gerard Piqué, ha lanzado una reestructuración interna que afectará a 40 de sus 125 empleados en España mediante un expediente de regulación de empleo (ERE). Este cambio forma parte de una estrategia para construir un modelo de negocio más sostenible y mantener el interés del público joven que sigue la liga.
El ajuste se aprovechará durante el parón veraniego, periodo en el que el torneo no cuenta con un calendario fijo, y se prevé que la competición no regrese antes de Navidad. Así, la organización busca reformular su propuesta para adaptarse a los desafíos actuales.
El consejero delegado Djamel Agaoua trabaja en el desarrollo de una superliga que involucrará a equipos europeos, siguiendo la estela de proyectos previos como el fallido intento de Florentino Pérez. Este nuevo torneo podría arrancar a principios de 2027 y estará diseñado para coexistir con las ligas regionales que actualmente gestionan.
Desde su lanzamiento en 2023, la Kings League ha crecido y expandido su alcance a seis países, incluyendo Italia, Francia, Alemania, México y Brasil. Además de la modalidad masculina, explota la Queens League, dedicada al fútbol femenino. La competición también ha organizado con éxito eventos internacionales como un mundial en Brasil y tiene planes para replicarlo en Italia.
A pesar de crecer a buen ritmo, la empresa aún no es rentable. En la temporada 2024-2025, la facturación llegó a 51 millones de euros y se espera que en la temporada que termina aumente un 35%, hasta 66 millones. Según sus datos, las retransmisiones alcanzaron más de 150 millones de horas vistas y sus canales digitales suman 13.000 millones de impresiones, posicionándola entre las competiciones deportivas con mayor visibilidad online a nivel global.
No obstante, esta expansión internacional ha supuesto inversiones por valor de 60 millones de euros, y la organización arrastra pérdidas económicas. Un factor adicional en el proceso de reestructuración es que finaliza la concesión para utilizar las instalaciones del Puerto de Barcelona, por lo que la Kings League deberá negociar un nuevo contrato o buscar una nueva sede para sus partidos en España.
Desde su creación, la liga se ha financiado con 110 millones de euros, captados sobre todo en dos rondas. La última, cerrada en febrero, reunió 53 millones de dólares liderada por Alignment Growth, un fondo estadounidense especializado en medios y entretenimiento.
El éxito de la Kings League radica en su formato único que combina fútbol 7 con reglas dinámicas y una fuerte presencia de streamers, influencers y exfutbolistas como presidentes de los equipos. Esta fórmula ha logrado captar grandes audiencias en redes sociales y plataformas digitales, atendiendo a un público joven con un consumo rápido y diferente del deporte tradicional.
Sin embargo, esta misma naturaleza como producto de entretenimiento veloz genera desafíos. La liga debe renovarse constantemente para no perder relevancia en un entorno muy competitivo y fragmentado. Además, el nivel amateur de los jugadores y el menor compromiso de los presidentes amenazan la continuidad del proyecto, que busca evitar convertirse en una moda pasajera.
Este contexto motiva la actual reestructuración y el desarrollo de nuevos proyectos internacionales que, si tienen éxito, podrían consolidar la Kings League como una competición sólida y duradera en el panorama deportivo y digital.