El Tribunal Superior de Seúl ha dictaminado que Chey Tae-won, presidente del conglomerado surcoreano SK Group, debe abonar a su exmujer Roh Soh-yeong una cantidad de 944.000 millones de wones, equivalentes a 562 millones de euros, como parte del reparto del patrimonio matrimonial tras su divorcio. Esta decisión surge más de una década después de que el empresario y figura clave en la industria global de semiconductores revelara un affaire extramatrimonial que desencadenó un largo proceso judicial.
La cifra establecida por el tribunal es excepcionalmente alta y supera en más de 500 millones de euros la compensación ordenada inicialmente en 2022, cuando un tribunal inferior determinó que Chey debía pagar 66.500 millones de wones (39,6 millones de euros). Este aumento responde en buena medida a la significativa revalorización de SK Hynix en los últimos años, cuyos activos y acciones han multiplicado su valor, afectando directamente al patrimonio de Chey y, por ende, a la compensación económica ligada a su divorcio.
Desde que en 2017 Chey Tae-won iniciara el proceso de divorcio, las acciones de SK Hynix se han disparado. La empresa, que solo recientemente debutó en Estados Unidos mediante un programa de ADR (American Depositary Receipt), ha visto multiplicada por más de veinte su cotización en bolsa. En mayo, la capitalización de mercado de SK Hynix superó los 1.000 millones de dólares, una evolución directamente asociada a su papel crucial como proveedor principal de chips HBM para inteligencia artificial, especialmente para la gigante tecnológica Nvidia.
Este auge ha generado un impacto considerable en la fortuna personal de Chey Tae-won, que según Bloomberg alcanzaría los 5.600 millones de dólares (unos 4.910 millones de euros). Esta riqueza le convierte en uno de los empresarios más influyentes y acaudalados del sector tecnológico en Corea del Sur, hecho que también explica la atención mediática y social que ha suscitado su divorcio.
Un conflicto de alto perfil en Corea del Sur
El caso ha sido apodado por medios surcoreanos como el "divorcio del siglo", no solo por la cuantía de la compensación sino también por la relevancia social y política de las partes involucradas. Roh Soh-yeong es hija de Roh Tae-woo, el primer presidente elegido democráticamente en Corea del Sur, lo que añade una dimensión pública y emblemática a la disputa. La prensa local ha seguido con detalle el desarrollo del litigio, marcado por años de negociaciones, rumores y apelaciones legales.
El proceso judicial ha reflejado además tensiones económicas y personales que trascienden el ámbito doméstico, pues el grupo SK es una de las mayores potencias empresariales del país, con intereses diversificados en energía, telecomunicaciones y semiconductores. SK Hynix, en particular, destaca como uno de los mayores fabricantes mundiales de chips avanzados, especialmente de memorias para aplicaciones de inteligencia artificial, un mercado en rápido crecimiento y alta competencia global.
Impacto en la industria y lecciones legales
Más allá del plano personal, este caso tiene implicaciones para la jurisprudencia y regulación sobre la división de bienes en Corea del Sur, un país donde las grandes fortunas familiares suelen estar asociadas a conglomerados familiares (chaebols). Si bien la ley contempla la protección de los derechos económicos de los cónyuges tras el divorcio, la enorme valoración del patrimonio empresarial representa un desafío para los tribunales al evaluar compensaciones justas en contextos de fluctuaciones intensas en el valor de mercado.
El hecho de que el Tribunal Superior haya incrementado considerablemente la cantidad a pagar tiene como precedente una interpretación amplia del reparto del patrimonio con base en la evolución financiera real del empresario. Este criterio sentará un precedente para futuros casos similares en la industria y en el país, especialmente en un entorno donde los activos capitalizados en bolsa pueden experimentar amplias oscilaciones.
Perspectivas y posibles próximos pasos
Por el momento, Chey Tae-won no ha descartado presentar un recurso ante el Tribunal Supremo, lo que podría prolongar la disputa. Sin embargo, la nueva sentencia evidencia una posición más firme de la justicia respecto a la protección de los derechos económicos de los ex cónyuges de empresarios poderosos.
Este episodio, que mezcla negocios, fama y conflictos personales, subraya la complejidad de los litigios relacionados con fortunas empresariales en sectores estratégicos. Además, evidencia cómo la valoración de empresas tecnológicas de alto crecimiento puede impactar considerablemente en decisiones judiciales sobre patrimonio y compensaciones.
Para seguir la evolución del caso y conocer más sobre el impacto del grupo SK en el mercado global de chips y la industria tecnológica, es recomendable consultar fuentes oficiales y análisis especializados, como los informes de Bloomberg, el Tribunal Superior de Seúl y entendidos en economía tecnológica.
En resumen, este divorcio no solo es una batalla legal entre ex cónyuges, sino un reflejo de cómo las dinámicas empresariales y económicos del mercado influyen en decisiones judiciales de gran envergadura, un ecosistema en el que convergen factores personales, empresariales y sociales en un país que es clave para la tecnología mundial.