España se ha consolidado como un destino privilegiado para la inversión inmobiliaria, logrando superar los 10.000 millones de euros en adquisiciones durante el primer semestre de 2026. Este crecimiento representa un aumento del 50% respecto al mismo período del año anterior y marca un nuevo récord en el sector.
Fondos canadienses como Brookfield, Hoopp y Omers, junto a gestoras y Socimis españolas como Azora, Criteria, Calena Partners y Castellana Properties, están acelerando la compra de activos inmobiliarios en el país. Según datos preliminares de JLL, la cifra alcanzada hasta junio ya sobrepasa los 10.017 millones de euros invertidos en todo 2022, con posibilidad de seguir aumentando en los próximos días debido a operaciones aún por cerrar, como la compra de la cartera de residencias Bravo por 330 millones de euros por parte de Nuveen y King Street.
Entre las mayores transacciones destacan la compra de una cartera de 5.000 viviendas por Brookfield a Blackstone por 1.050 millones de euros y la adquisición por Hoopp de una cartera residencial a Ares por 630 millones. Otros movimientos significativos incluyen la compra del edificio de oficinas Estel en Barcelona por Criteria, con una inversión de 385 millones, y operaciones de Azora y Castellana Properties en activos residenciales y comerciales.
Juan Manuel Pardo, responsable de Capital Markets en España para JLL, señala que factores como el crecimiento demográfico, la estabilidad política y las oportunidades que ofrece el sector residencial están convirtiendo a España en un lugar especialmente atractivo para los inversores extranjeros, especialmente frente a la incertidumbre geopolítica en otras regiones.
El segmento residencial lidera el mercado inmobiliario, representando un 44% de la inversión total en el país. En los primeros seis meses, se han destinado 4.375 millones de euros a viviendas en alquiler, residencias de estudiantes, apartamentos flexibles y residencias para mayores, multiplicando casi por cuatro la inversión registrada en 2025. Este auge se refleja en la realización de varias operaciones millonarias en carteras de alquiler, que además apuntan a una estrategia de segmentación y venta de activos individuales.
El mercado de oficinas también mantiene un crecimiento constante con 1.792 millones invertidos, un 5% más que el año anterior. Entre las operaciones destacadas se incluye la compra del Edificio Estel y la adquisición del edificio Los Cubos en Madrid por Atrea Real Estate, el vehículo impulsado por Luis López de Herrera-Oria, que desembolsó 91 millones.
La inversión en centros comerciales aumentó un 11% hasta 1.675 millones, con activos como Islazul en Madrid y el centro comercial Berceo en Logroño, adquirido por Castellana Properties. El sector logístico también crece, con un volumen de 779 millones, un 21% más que el año previo gracias a importantes operaciones de fondos canadienses como Omers y australianos como AustralianSuper.
Por el contrario, la inversión en el sector hotelero ha experimentado una ligera caída, estimada en un 14% hasta superar los 1.400 millones de euros en el primer semestre. No obstante, sigue representando el 14% del total invertido en el mercado inmobiliario. Las compras más relevantes incluyen la adquisición por parte de Calena Partners de tres hoteles vacacionales en Baleares por unos 200 millones, así como la venta de hoteles emblemáticos en Ibiza y Mallorca.
Este auge refleja la confianza renovada en el mercado inmobiliario español, sustentada en una economía que crece por encima de la media europea y en una oferta diversificada que atrae tanto a inversores nacionales como internacionales. La apuesta por el residencial y la presencia cada vez mayor de fondos extranjeros indica que España continuará siendo un referente en la inversión inmobiliaria a corto y medio plazo.
Para más detalles sobre el mercado inmobiliario y su evolución, se pueden consultar informes de JLL España y análisis especializados en medios como Expansión.