Los consejos de administración de las empresas del Ibex 35 bajaron su actividad presencial en 2025, con una media de 11,8 reuniones por compañía, frente a 12,3 en 2024. Esta reducción se produce cuando el volumen de trabajo del consejo se intensifica debido a nuevas exigencias legislativas y a la necesidad de supervisar materias complejas como la sostenibilidad o la transformación digital.
El consejo es el máximo órgano de gobierno de una compañía, encargado de definir estrategias, supervisar la gestión y representar a los accionistas. El Código de Buen Gobierno de la CNMV recomienda al menos ocho reuniones anuales para que el consejo cumpla eficazmente su función, mientras que la Ley de Sociedades de Capital exige un mínimo trimestral para garantizar un control constante. Aun así, el promedio del Ibex supera esas recomendaciones legales.
En total, en 2025 los 35 consejos sumaron 413 sesiones, un 4% por debajo de las 430 de 2024. Esta ligera caída contrasta con el aumento normativo reciente, que eleva la carga de trabajo en áreas como la información no financiera y la sostenibilidad, reguladas por la Ley de Información Empresarial sobre Sostenibilidad, que adapta la directiva europea de informes corporativos.
Por empresas, Banco Sabadell fue la que más convocó a su consejo con 23 reuniones, un incremento notable respecto a 2024, influido por la opa de BBVA que finalmente fue retirada. Indra también incrementó significativamente sus encuentros, de 15 a 21, para discutir su fusión con Escribano Mechanical & Engineering y la compra de Hispasat. En cambio, Telefónica redujo a 17 sus sesiones mientras vivió un cambio de presidente y anunciaba un ERE masivo.
Otros grandes actores como Naturgy celebraron 18 reuniones durante un año marcado por reestructuraciones accionarias. Bancos en general mantienen un ritmo alto, con un promedio de 15 convocatorias, reflejando su gestión ante riesgos geopolíticos crecientes que afectan a la estabilidad financiera y su sistema.
A la cola en número de sesiones se posicionan ArcelorMittal y Ferrovial con solo seis encuentros, seguidos por ACS con siete y varios grupos como Amadeus o IAG con ocho, evidenciando diferencias significativas entre sectores y estrategias corporativas.
El protagonismo creciente de las comisiones
Las comisiones dependientes del consejo están adquiriendo más protagonismo para gestionar la mayor complejidad de gobernanza. Las de auditoría, que son obligatorias por ley, fueron las más activas con 337 reuniones en 2025. Estas comisiones, que exigen conocimientos específicos en contabilidad y riesgos, son clave para el cumplimiento legal y la supervisión financiera.
Los comités de nombramientos y retribuciones convocaron 264 sesiones, en muchos casos agrupados, aunque la normativ aseg recomienda separarlos especialmente en grandes empresas. Las comisiones ejecutivas, presentes en 14 compañías, y las de riesgos, muy activas en bancos y empresas aseguradoras, también incrementaron su actividad, reflejando la atención prioritaria a la gestión del riesgo en un contexto internacional incierto.
El papel del consejero coordinador, figura que representa a los independientes y actúa como enlace dentro del consejo, ha ganado peso. En 2025 se registraron 98 reuniones de estos coordinadores sin presencia de vocales ejecutivos en 15 compañías, demostrando una moderada autonomía y coordinación interna.
Impulso a la innovación y la transformación digital
La evolución tecnológica ha impulsado la creación de comisiones específicas para abordar la innovación, tecnología y ciberseguridad. Santander y BBVA, pioneros en esta área, convocaron entre cuatro y siete reuniones el año pasado para supervisar el impacto tecnológico en la estrategia y riesgos asociados.
Unicaja y CaixaBank mantienen estos comités, con un enfoque en transformación digital y telecomunicaciones, recogiendo el consenso de que el avance tecnológico es decisivo para mantenerse competitivos y gestionar riesgos como el ciberataque o los cambios regulatorios.
Este impulso hacia una gobernanza más ágil y especializada busca equilibrar la eficiencia del consejo con la creciente complejidad del entorno empresarial, donde la agilidad en la toma de decisiones es imprescindible, pero sin renunciar a un control riguroso y adaptado a las nuevas demandas de información y supervisión.
Si bien el número total de reuniones baja levemente, el despliegue de las comisiones específicas y la implicación del consejero coordinador apuntan a un modelo de gobierno más segmentado y efectivo, capaz de responder a los retos actuales sin sobrecargar las sesiones plenarias.
Para seguir de cerca la evolución de la gobernanza corporativa en España, se puede consultar el informe de gobierno corporativo anual disponible en la página de la CNMV, que ofrece datos detallados y comparativos entre años y sectores.
Asimismo, el seguimiento de las normativas europeas sobre sostenibilidad y transparencia, como la Directiva Europea de Información sobre Sostenibilidad Corporativa, es esencial para entender las futuras exigencias que definirán la agenda de los consejos de administración.
En conclusión, el Ibex experimenta una transición hacia un modelo de gobierno corporativo más eficiente y especializado, con menos reuniones generales pero mayor profundización en comisiones y una adaptación creciente a la complejidad normativa y tecnológica.