Iberdrola ha anunciado un importante movimiento en su estructura financiera al nombrar a David Mesonero como adjunto al director financiero, José Sainz de Armada. Este cambio supone una consolidación en la carrera del ejecutivo, reconocido por su amplia experiencia en transacciones corporativas y alianzas estratégicas dentro del sector energético a nivel internacional.
Hasta la fecha, Mesonero ocupaba la dirección global de desarrollo corporativo de Iberdrola, reportando directamente a Sainz de Armada. Su promoción representa un paso más en su trayectoria, en la que ha liderado operaciones decisivas como la venta de activos en México o la compra de la británica ENW, así como acuerdos multimillonarios con Masdar, el fondo de inversión de Abu Dabi.
Además del nombramiento, Iberdrola prevé implementar un modelo dual en varias áreas clave dentro de su dirección financiera para facilitar una transición ordenada hacia una renovación generacional. Mientras Mesonero continúa como titular en desarrollo corporativo, Miguel Gallardo asumirá un rol de co-dirección. Áreas como la relación con inversores también adoptarán esta dinámica dual, mientras que las filiales en Estados Unidos, Reino Unido y Brasil mantendrán su estructura actual.
David Mesonero, licenciado en Administración y Dirección de Empresas por ICADE y MBA por el IESE, ha desarrollado gran parte de su carrera en finanzas corporativas, estrategia y crecimiento, aportando además su experiencia como profesor en el Instituto de Estudios Bursátiles (IEB). Su protagonismo en Iberdrola se refleja en la movilización de inversiones por valor de más de 20.000 millones de euros en los últimos dos años, lo que ha permitido operaciones transformadoras para el grupo.
Entre estas transacciones destacan la venta del negocio en México, que generó plusvalías históricas y facilitó la recompra total de Avangrid en Estados Unidos y Neoenergía en Brasil, además de la adquisición de ENW en Reino Unido. También sobresale la macroampliación de capital de 5.000 millones realizada el pasado año, conocida por su rapidez y éxito en el mercado.
El rol de Mesonero se amplía con su capacidad para estructurar alianzas a largo plazo con inversores institucionales, un área que Iberdrola ha liderado en el sector energético. Ha impulsado acuerdos con fondos soberanos y gestores globales de infraestructuras, fortaleciendo la posición del grupo ante los retos de inversión y regulación que presenta el mercado mundial.
Por ejemplo, la colaboración con Masdar incluye coinversiones por 15.000 millones, mientras que acuerdos con GIC, el fondo estatal de Singapur, superan los mil millones en proyectos en Brasil. Su labor no solo exige habilidades financieras sino también negociación avanzada con gobiernos y organismos reguladores en un contexto geopolítico complejo.
Fuentes del sector destacan que su habilidad combina una ejecución impecable con una visión estratégica que ha permitido conectar operaciones aparentemente dispares, como la venta en México con la compra en Reino Unido, cimentando la apuesta de Iberdrola por las redes eléctricas, el eje inversor para los próximos años.
El ascenso de Mesonero supone no solo un reconocimiento a su trayectoria, sino una señal clara de la evolución y modernización que Iberdrola quiere implantar en su dirección financiera, preparando al equipo para afrontar los retos futuros en un sector en plena transformación y con desafíos globales crecientes.