La deuda corporativa europea en grado especulativo enfrenta una amenaza creciente debido a la guerra en Oriente Próximo. Según S&P Global, el prolongado conflicto podría comprometer la refinanciación de cerca de medio billón de euros en vencimientos hasta 2029. Esta situación pondría fin a la racha histórica de bajas tasas de impago que Europa ha experimentado en los últimos años.
En los primeros meses de 2026, solo seis empresas europeas incumplieron pagos, la cifra más baja desde 2022, impulsada por un mejor manejo de deudas y el apetito de los inversores. Para este año y 2027, las compañías cuentan con menos de 125.000 millones de euros pendientes de refinanciación, cantidad que se vuelve crítica en 2028 y 2029, donde supera los 190.000 millones anuales.
El principal riesgo es que estas renovaciones financieras deberán adelantarse y realizarse a costos elevados debido al aumento de los tipos de interés y a una tasa de impago que se espera crezca. Actualmente, la tasa de default de la deuda especulativa en Europa es del 3,2%, cifra que podría subir a un 3,75% en marzo de 2027, según las proyecciones de S&P.
El conflicto bélico ha generado un impacto especial por el posible aumento de los precios energéticos, que es un factor clave en la previsión de S&P Global. Además de la guerra, las persistentes incertidumbres comerciales y la caída en la confianza del consumidor frenan la actividad económica y elevan el riesgo de impago.
S&P presenta un escenario más negativo ligado al estrecho de Ormuz. Si la reapertura comercial se retrasa, el impacto en los suministros energéticos sería drástico, pudiendo disparar el precio del barril de petróleo hasta 200 dólares, lo que desencadenaría un aumento de la tasa de impago hasta el 5%. Este nivel solo se ha visto en crisis históricas como la financiera de 2008, la burbuja puntocom y la pandemia.
Los riesgos principales no solo provendrían del impacto económico inicial, sino de la duración prolongada del conflicto, escasez de productos clave, inflación persistente y mayores costes financieros para las empresas. En contraste, un desenlace rápido y positivo podría mantener la tasa de impagos en una tendencia descendente hasta llegar al 2,25% en 2027.
El encarecimiento actual de la financiación corporativa responde más a la subida general de tipos de interés que a una percepción real de riesgo específico de las empresas, lo que indica que los mercados están aún demasiado optimistas frente al contexto actual. S&P alerta que los diferenciales de riesgo deberían ser mayores según sus cálculos, por lo que el espacio para sorpresas negativas es amplio.
Este análisis sugiere que la guerra y sus efectos colaterales energéticos podrían truncar la mejor etapa de baja morosidad en deuda especulativa europea en años, complicando la refinanciación de una parte sustancial de la deuda pendiente de vencimiento en la próxima década.
Para más información sobre la deuda empresarial y riesgos en Europa, consulte los informes de S&P Global y las estadísticas oficiales del Banco Central Europeo.