El Grupo Damm, fundado en 1876 en el Eixample de Barcelona, conmemora su 150 aniversario destacando su crecimiento desde una pequeña cervecería hasta su posicionamiento actual en más de 133 países. La compañía, que cerró 2024 con una facturación superior a los 2.000 millones de euros, organizaron una gala en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, con la presencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y otras autoridades.
Desde que August Kuentzmann y Joseph Damm, maestros cerveceros alsacianos, instalaron la primera fábrica en la calle Viladomat, la empresa ha sabido adaptarse a los cambios sociales y económicos del país, superando la Guerra Civil y ampliando su alcance durante el franquismo y la transición. A mediados del siglo XX lanzaron la emblemática 'Estrella Damm', cuya imagen se popularizó mundialmente tras patrocinar los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992.
Actualmente, Damm ocupa el segundo lugar en España en producción cervecera, con 11,14 millones de hectolitros en 2024, solamente superada por Mahou San Miguel, según el Ministerio de Agricultura y Cerveceros de España. Su cerveza insignia, la 'Estrella Damm', permanece como líder en el mercado y está disponible en más de 80 países, combinando maltas de cebada, arroz y un toque de lúpulo.
Pero la expansión del grupo no se limita al mundo de la cerveza. En las últimas décadas, su facturación se ha multiplicado por diez y ha ampliado su catálogo con marcas de agua como Veri y ha incorporado productos lácteos con la adquisición de Cacaolat. También han entrado en el sector de restauración con Rodilla y han firmado un acuerdo con Nestlé para distribuir Nestea en la península ibérica y Gibraltar a partir de 2025, buscando potenciar su presencia en bebidas no carbonatadas.
Diversificación y expansión internacional
Damm ha desarrollado una estrategia clara de diversificación y crecimiento internacional. Cuenta con más de 25 marcas cerveceras y 18 instalaciones productivas repartidas por España, Portugal y Reino Unido. La adquisición y modernización de sus plantas, como la de Bedford, evidencia su compromiso por reforzar su liderazgo en Europa fuera de España.
Además, la compañía ha impulsado la integración de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial y la digitalización en sus procesos de producción, buscando optimizar la eficiencia y mantener la competitividad ante un mercado global en constante evolución.
Presencia cultural y compromiso social
Más allá de su dimensión comercial, Damm se ha consolidado como un símbolo ligado a la cultura mediterránea, difundido a través de sus campañas publicitarias veraniegas y la promoción de eventos culturales y musicales. Su logo, la estrella de cinco puntas, es un emblema habitual en conciertos y festivales, reforzando su vínculo con generaciones de consumidores.
Así, tras 150 años de historia, el Grupo Damm mantiene un equilibrio entre tradición e innovación, consolidando su posición como un referente en la industria alimentaria y de bebidas, mientras avanza hacia nuevos mercados y nuevas tecnologías.
Para más detalles, se puede consultar el informe de Cerveceros de España y el análisis económico publicado por la agencia Efe.