El Consejo de Ministros aprobó la Oferta de Empleo Público (OEP) para 2026 que contempla un total de 37.017 plazas en la Administración Central. Esta cifra, que suma la promoción interna y las fuerzas y cuerpos de seguridad, supera ligeramente las 36.588 plazas convocadas en 2025, aunque está por debajo del récord de 2024, con 40.146 plazas.
La OEP 2026 incluye 27.232 plazas para la Administración General del Estado, incrementándose en 343 respecto al año anterior. A estas se suman las plazas aprobadas para las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y las fuerzas armadas, que pasan de 9.699 en 2025 a 9.785 en 2026. Este crecimiento representa un aumento global del 1,2%.
Dentro de las plazas para la Administración General, 20.541 serán de acceso libre y 6.345 para promoción interna. Destaca una oferta extraordinaria de 346 plazas orientadas a personal especializado para responder a la emergencia climática, entre ellos meteorólogos, ingenieros de montes y forestales, y agentes medioambientales. El Gobierno estima que, descontando las jubilaciones previstas, la administración contará con un saldo neto positivo de alrededor de 6.200 plazas al finalizar la ejecución de esta convocatoria.
Desde la llegada del actual Ejecutivo en 2018, la aprobación de plazas públicas ha crecido constantemente. En cuatro años y medio, el Gobierno ha aprobado 297.194 plazas en nueve ofertas de empleo, marcando un récord en 2024. Este proceso responde a la necesidad de reforzar la plantilla pública y modernizar los servicios del Estado.
Enfoque en digitalización y nuevas tecnologías
Según el ministro de Función Pública, Óscar López, la oferta de 2026 da prioridad al impulso de la digitalización, con el objetivo de digitalizar al menos un 25% adicional de los servicios públicos. La convocatoria incluye más de 1.700 plazas para áreas tecnológicas, un 42% más que en la oferta anterior. Por primera vez, se abrirán procesos para especialistas en inteligencia artificial, ciberseguridad y ciencia de datos.
El ministro defiende que la digitalización en el sector público no implicará destrucción de empleo, sino una transformación de los puestos de trabajo. Esta postura contrasta con estudios como los de Funcas, que alertan que la inteligencia artificial podría eliminar más de dos millones de empleos en España en la próxima década.
Procesos selectivos y mejoras en la gestión
Para mejorar la cobertura de plazas, la OEP 2026 establece medidas para que los centros gestores realicen informes de diagnóstico si la tasa de cobertura en una convocatoria anterior fue inferior al 75%. Estos informes incluirán recomendaciones para adaptar pruebas y agilizar los procesos, además de comunicar y captar talento.
Asimismo, se vigilará que los procesos selectivos no duren más de un año desde la publicación de la convocatoria y se continuará la descentralización de las pruebas con varias sedes a nivel nacional, facilitando el acceso y reduciendo desplazamientos.
Controversia y rechazo sindical
Los sindicatos han rechazado la oferta aprobada, alegando falta de transparencia en la negociación y ocultación de datos relevantes, según declaraciones de Milagros Dorronzoro, secretaria de Negociación de CSIF. Consideran insuficiente la convocatoria frente a las tensiones actuales en las plantillas públicas, agravadas por el proceso extraordinario de regularización de inmigrantes y la implantación de la jornada laboral de 35 horas en la Administración Central.
Además, los sindicatos reclaman refuerzos específicos para la Agencia Tributaria durante la campaña de la declaración de la renta, otra presión significativa sobre el personal público.
Esta oposición sindical pone de manifiesto la complejidad de combinar el aumento gradual de plazas públicas con las demandas crecientes de personal y condiciones laborales en la Administración del Estado.
Puedes consultar los detalles oficiales en el Ministerio de Política Territorial y analizar la evolución histórica de la oferta pública en el Instituto Nacional de Estadística.
La Oferta de Empleo Público de 2026 confirma la intención del Gobierno de seguir consolidando y modernizando la Administración, aunque el diálogo con los sindicatos y la adecuación a las necesidades reales del sector público siguen siendo retos pendientes.