La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha indicado que España tendrá que realizar un ajuste fiscal de unos 15.000 millones de euros entre 2027 y 2028 para cumplir con las reglas fiscales europeas, pese a la aplicación de la cláusula de escape vinculada al gasto en Defensa.
Este dispositivo comunitario permitió descartar del cálculo presupuestario 10.500 millones destinados a incrementar el gasto militar, facilitando que España cumpliera los límites de déficit y deuda para 2025. Sin embargo, Airef advierte que esta medida no será suficiente a medio plazo y que se impondrán nuevos ajustes equivalentes a 0,6 décimas del PIB en 2027 y 0,3 décimas en 2028.
El director de la división presupuestaria de Airef, Ignacio Fernández Huertas, explicó que las medidas necesarias para respetar los topes fiscales requerirán incrementos de impuestos o recortes en el gasto público. En concreto, esto se traduce en ajustes por valor de aproximadamente 10.000 millones en 2027 y otros 5.000 millones en 2028.
Además, Airef rebajó recientemente la previsión de crecimiento económico para España al 2,2% en 2026, una reducción motivada por el impacto negativo en Europa de la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, que afecta especialmente a países vecinos de la Unión Europea y, por ende, a la economía española.
Se prevé que el crecimiento del PIB se modere a 2% en 2027 y 1,9% en 2028, con una desaceleración progresiva hasta el 1,7% en 2030. La entidad también puntualiza que estas cifras incluyen importantes riesgos a la baja, derivados de la tensión geopolítica global y factores domésticos.
Entre las amenazas internacionales destacan el posible impacto del cierre del estrecho de Ormuz en el suministro de queroseno, lo que afectaría al turismo, y las incertidumbres sobre la política comercial estadounidense tras los recientes fallos judiciales que han anulado algunos aranceles impuestos por la administración Trump.
En el plano interno, Airef señala que las proyecciones demográficas dependen de la política migratoria vigente y que existen presiones crecientes para aumentar el gasto público, tanto por la inversión en Defensa como por el coste adicional que supone el envejecimiento poblacional para servicios sociales y sanitarios.
La institución que preside Inés Olóndriz subraya la delicada situación de las finanzas públicas españolas, que han utilizado al máximo los márgenes que permite la normativa europea y que deben prepararse para un período de ajuste significativo en un contexto de crecimiento económico ralentizado y riesgos geopolíticos persistentes.
Estos análisis forman parte del Informe de Progreso Anual del Plan Fiscal Estructural de Medio Plazo, remitido por el Gobierno a la Comisión Europea, que comunicó que cumplía con sus compromisos fiscales. Sin embargo, la Airef pone en alerta sobre la necesidad de ir más allá de los compromisos actuales para evitar desviaciones excesivas en el futuro.
El ajuste fiscal necesario coincide con un escenario global marcado por incertidumbres políticas y económicas que dificultan la planificación presupuestaria y que reclaman respuestas prudentes y sostenibles, tanto en la gestión económica como en la política social española.
Para profundizar en estas perspectivas, se puede consultar el informe completo de Airef y el Plan Fiscal Estructural del Gobierno, documentos que ofrecen detalles sobre las proyecciones y recomendaciones para el cumplimiento de las normas europeas.
En resumen, la capacidad de España para mantener la estabilidad presupuestaria en los próximos años estará condicionada a la implementación de ajustes considerables, en un contexto de menor crecimiento y mayor incertidumbre internacional, que afectarán la política fiscal y económica del país.