El consejo de administración de Indra, inicialmente previsto para esta semana, se ha pospuesto hasta el próximo martes con la intención de presentar un nuevo consejero delegado que sustituya a José Vicente de los Mozos. Ángel Simón, nuevo presidente con poderes ejecutivos y persona de confianza de Moncloa, ha activado el proceso para la remoción del actual CEO, confirmando que no renovará un contrato que finaliza en junio.
Simón fue nombrado presidente el pasado 2 de abril sin facultades ejecutivas, pero rápidamente ha comenzado a impulsar cambios profundos en la gestión de la empresa, que está bajo un estricto control público al ser el Estado, a través de Sepi, propietario del 28% de Indra. Esta operación se enmarca en una reforma mayor tras el reciente cambio en la presidencia de la compañía, con el objetivo de redefinir su rumbo en el sector tecnológico y de defensa.
La salida de De los Mozos ha pillado a la empresa por sorpresa, incluidos miembros del comité de dirección que no fueron informados hasta la comunicación oficial. El CEO canceló de último momento un viaje previsto a América del Norte y, a pesar de que Indra había considerado ofrecerle una mejora salarial significativa para renovar su contrato por tres años, finalmente perderá apoyo por parte de Sepi y no continuará en el cargo.
Este cambio apunta a que Simón tomará el control ejecutivo total de Indra y nombrará a un nuevo director general para encargarse de la gestión diaria. Se cuenta con que en la próxima reunión del consejo se presente una terna de candidatos para el puesto de CEO y que uno sea elegido para liderar la compañía. Entre los posibles reemplazos destaca Ciril Rozman, actual director de la Oficina de Presidencia en Indra y hombre de confianza de Simón, con amplia experiencia en sectores industriales y financieros.
Además de la sustitución del CEO, Ángel Simón está impulsando movimientos en la estructura del consejo, incluyendo el nombramiento de José María de Paz, socio del despacho Pérez-Llorca y exdirector jurídico de Simón en Agbar, como nuevo secretario del consejo. Este nombramiento sustituiría a Ana María Sala y se confirmaría en la próxima junta, marcando un claro cambio en la gobernanza administrativa.
La salida de De los Mozos supondrá para él una indemnización cercana a los 5 millones de euros, que incluye una anualidad de su salario total, una compensación por el incumplimiento del preaviso y un acuerdo por no competir durante un año. Además, percibirá fondos vinculados a su plan de incentivos a medio plazo y acciones valoradas en casi 2 millones, según fuentes oficiales y el plan de retribución de Indra.
Este movimiento supone un punto de inflexión para Indra, que busca consolidarse como referente nacional en defensa y tecnología bajo el liderazgo directo y estratégico de Ángel Simón. La continuidad del actual equipo directivo también está en revisión total, ya que Simón analizará y validará a los miembros del comité de dirección para asegurar la alineación con su nuevo proyecto.
Indra, cuya mayoría accionarial estatal mediante Sepi condiciona su estrategia, atraviesa ahora una etapa de profunda transformación ejecutiva y estructural. La consolidación de Simón como máximo responsable con plenas facultades y la llegada de posibles nuevas incorporaciones apuntan a un rediseño total de la gobernanza y la gestión operativa de la tecnológica española.
Para más información sobre la estructura empresarial y cambios estratégicos en Indra, se puede consultar el informe en Expansión y el análisis de la política de nombramientos públicos en Sepi.
Los próximos días serán clave para conocer quién asumirá el papel de CEO y cómo se articularán los nuevos poderes ejecutivos, además del impacto que estos cambios tendrán en la estrategia de un grupo que es referente tecnológico nacional y un actor clave para la defensa.