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Crisis de queroseno: UK y Francia, los más vulnerables

La AIE alerta de que Europa llegará al verano con reservas mínimas de combustible de aviación, lo que amenaza con cancelaciones y vuelos más caros.

Por Carlos García·jueves, 16 de abril de 2026·4 min lectura
Ilustración: Crisis de queroseno: UK y Francia, los más vulnerables · El Diario Joven

El bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán está pasando factura al sector aéreo europeo antes incluso de que arranque la temporada de verano. Según el informe mensual de la Agencia Internacional de la Energía publicado este martes, Europa podría llegar al verano con reservas de queroseno para apenas 30 días, los niveles más bajos desde 2020. El tiempo corre y las aerolíneas ya han empezado a mover ficha.

De los 1,6 millones de barriles diarios de queroseno que consume el sector aéreo europeo, unos 375.000 proceden del Golfo Pérsico, bien de forma directa o a través de países como India, que refina crudo de Oriente Próximo y lo reexporta al continente. Eso representa alrededor del 20% del total. Con el paso bloqueado, la industria ha tirado de sus almacenes para mantener la operativa, dejando los inventarios en mínimos. Ryanair, la mayor aerolínea europea por número de pasajeros, ya ha advertido de posibles cancelaciones a partir de mayo.

Reino Unido y Francia, en el punto de mira

No todos los países europeos están igual de expuestos. La AIE subraya que cada mercado tiene una combinación distinta de producción propia, capacidad de refino e importaciones, y los datos apuntan con claridad a dos nombres: Reino Unido y Francia.

El país británico es el mayor consumidor de queroseno del continente, con 317.000 barriles diarios, casi el doble que Francia o España. Su talón de Aquiles es la escasa capacidad de refino nacional, lo que le obliga a importar el 65% del combustible que necesita para sus aviones. El último cargamento procedente de Oriente Próximo llegó el pasado 7 de abril. Con reservas estimadas en unos 25 días, el margen es ajustado pero todavía por encima del umbral crítico que la AIE fija en 23 días, nivel a partir del cual empezarían a producirse problemas logísticos reales en algunos aeropuertos.

Francia llega a esta crisis con un perfil diferente pero igualmente preocupante. Aunque su capacidad de refino es proporcionalmente mayor que la británica, los aeropuertos franceses operan con reservas de apenas 15 días, el nivel más bajo de todos los países analizados por la agencia. La situación ya ha tenido consecuencias directas para los pasajeros: Air France-KLM ha subido en 100 euros el precio de los billetes de ida y vuelta en rutas de larga distancia emitidos desde el 26 de marzo.

Alemania, Italia y España, en distintos estadios

El resto de grandes mercados europeos presenta un panorama más variado. Alemania ronda los 20 días de reservas, con una dependencia de importaciones similar a la francesa, en torno al 50%. Italia, aunque ya registra racionamiento en algunos aeropuertos, cuenta paradójicamente con cerca de 40 días de reservas, el nivel más holgado entre los países analizados.

España es, según los datos de la AIE, uno de los mercados más resistentes del continente. Dispone de la tercera mayor capacidad de refino de Europa y su demanda relativa es menor, lo que hace que solo el 20% de su consumo interno de queroseno dependa de importaciones, según la patronal nacional de la industria de combustibles. Desde Exolum, el principal operador logístico de combustibles en el país, han confirmado que no detectan tensiones en los aeropuertos donde operan. Las reservas españolas se sitúan en torno a los 30 días.

Que España aguante no protege al viajero español

El hecho de que España parta de una posición más sólida no implica que sus ciudadanos estén blindados frente a cancelaciones o encarecimientos. La logística del repostaje aéreo no entiende de fronteras: una aerolínea puede repostar en el país donde opera el vuelo de salida o de llegada, y si ese país tiene problemas de suministro, el impacto llega igualmente al pasajero.

El efecto será más pronunciado en los vuelos largos, que requieren mayor cantidad de combustible, y en aquellos operados por aerolíneas que reposten en mercados tensionados como el británico o el italiano. Michel Bove, analista de Scope Ratings, señala en una nota publicada este miércoles que las aerolíneas mejor posicionadas son las que operan en países con mayor capacidad de refino y acceso a crudo estable. En concreto, destaca a las nórdicas, respaldadas por el petróleo noruego que llega por oleoducto: los aeropuertos del norte de Europa tienen, a su juicio, una exposición comparativamente menor.

Las aerolíneas mediterráneas, por el contrario, dependen en gran medida del transporte marítimo para sus suministros. Ante el temor a una escasez inminente, los fletes de estos envíos se han disparado, con primas muy superiores a las de los contratos a largo plazo. En este mercado, el combustible se negocia incluso con los buques ya en ruta, lo que permite redirigirlos hacia quien pague más. La patronal aeroportuaria europea ya advirtió la semana pasada en una carta a la Comisión Europea que habrá un déficit sistémico de queroseno si el estrecho de Ormuz no se reabre en los próximos días. El escenario más pesimista de la AIE contempla reservas por debajo de los 23 días en junio si no se sustituye al menos la mitad de las importaciones bloqueadas. A esas alturas, el verano ya habrá comenzado.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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