En vivo
Buscar

¿Está bien valorado el sector tecnológico?

El Nasdaq vuelve a máximos y los expertos debaten si la IA justifica las valoraciones actuales o si hay riesgo de burbuja.

Por Carlos García·sábado, 25 de abril de 2026·4 min lectura
Ilustración: ¿Está bien valorado el sector tecnológico? · El Diario Joven

El Nasdaq ha recuperado sus máximos históricos después de meses de turbulencias. Los inversores han vuelto a volcarse con la inteligencia artificial y con las grandes tecnológicas, dejando atrás los debates de finales de 2024 y principios de 2025 sobre si el sector estaba excesivamente inflado. Pero los expertos advierten de que hablar de "tecnología" como un bloque homogéneo es un error: cada subsector tiene una historia de valoración muy distinta, y las oportunidades no están repartidas de forma uniforme.

Hace apenas unos meses, el mercado registraba oleadas de ventas en empresas de software y gestión de activos ante el temor de que la inteligencia artificial destruyera sus modelos de negocio. Ese miedo no ha desaparecido del todo, pero el optimismo ha vuelto a imponerse. La pregunta que se hacen ahora los gestores es si ese optimismo está justificado por los fundamentales o si el mercado se adelanta demasiado a los beneficios reales que generará la IA.

Hardware y semiconductores: caros, pero con respaldo

El consenso entre los analistas consultados señala que el hardware y los semiconductores cotizan con múltiplos elevados, pero que esas valoraciones tienen un sustento real: el crecimiento de los beneficios es sólido y los niveles de inversión en el sector son extraordinariamente altos. Las empresas con posiciones únicas en la cadena de suministro o con tecnología difícil de replicar son las que mejor se comportan. En este grupo destacan nombres como TSMC, el mayor fabricante de chips del mundo, con sede en Taiwán, o SK Hynix en el segmento de memoria de alto rendimiento.

Los hiperescaladores —Amazon Web Services, Google Cloud, Microsoft Azure— ocupan una posición intermedia. Los expertos los consideran valorados de forma razonable, dado que el gasto masivo que están realizando en infraestructura de IA está diseñado para generar retornos a medida que esa capacidad entre en funcionamiento. Amazon, en particular, es señalada por varios gestores como una de las apuestas más sólidas entre los llamados Siete Magníficos, con un potencial de revalorización estimado de hasta el 15% a medio plazo gracias al crecimiento de AWS.

Software: las valoraciones más bajas, pero la mayor incertidumbre

Donde el mercado sigue sin encontrar un consenso claro es en el software. Las valoraciones son las más bajas del sector tecnológico, pero también las que generan más dudas. Los inversores todavía no tienen claro qué empresas saldrán ganadoras de la transición hacia la IA y cuáles quedarán obsoletas. Esa incertidumbre ha penalizado al conjunto del segmento, independientemente de la calidad individual de cada compañía.

Esta situación, paradójicamente, puede representar una oportunidad. Según Frank Thormann, gestor de renta variable global de Schroders, los múltiplos tecnológicos se han comprimido en los últimos meses hasta converger con los del mercado estadounidense en general, lo que ofrece un punto de entrada más atractivo que el que existía hace un año. La clave, según este gestor, es que el ciclo de inversión en infraestructura de IA no ha terminado, y el consenso del mercado tiende a subestimar su alcance.

Más allá de los Siete Magníficos

Uno de los mensajes más repetidos entre los gestores especializados es que el mercado estadounidense ofrece oportunidades mucho más amplias que las que concentran Amazon, Alphabet, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla. Aunque estos valores siguen siendo analizados con lupa —especialmente para evaluar si sus enormes inversiones en IA se traducen en resultados con suficiente rapidez—, la atención se desplaza hacia empresas de infraestructura de IA y software de infraestructuras de alta calidad que todavía no han captado el foco del gran público inversor.

En Europa, las apuestas se concentran en compañías como ASML, con un potencial estimado de hasta el 20%, y Nokia. Pero también hay gestores que prefieren exposición indirecta a través de sectores que se benefician del crecimiento de los centros de datos: utilities como Veolia o Terna, constructoras como Vinci o Eiffage, y energéticas como TotalEnergies o Eni. Estos valores ofrecen un perfil más defensivo y menor exposición a la volatilidad del ciclo tecnológico puro, lo que los convierte en una alternativa para inversores con menor tolerancia al riesgo.

En Asia, más allá de TSMC y SK Hynix, los gestores fijan la vista en empresas vinculadas a las cadenas de valor tecnológico y en operadores de centros de datos en China, como GDS, además de Baidu, que controla una compañía líder en semiconductores para IA en el mercado chino.

El sector tecnológico sigue siendo, por tanto, una apuesta estructural para la mayoría de los inversores profesionales. Pero la narrativa ha madurado: ya no se trata de comprar "tecnología" de forma indiscriminada, sino de distinguir entre subsectores, geografías y modelos de negocio. Los que hagan esa distinción con acierto tendrán ventaja en los próximos trimestres.

Compartir:XFacebookWhatsAppEmail

Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

También te puede interesar