La petrolera española Repsol lleva años integrando la inteligencia artificial (IA) en sus procesos, con el objetivo de mejorar su eficiencia y abrir nuevas líneas de negocio más allá del sector energético. Su iniciativa más destacada en este ámbito es ARiA (Advanced Repsol Intelligence & Analytics), una plataforma que nació en 2019 en colaboración con Accenture y que se lanzó oficialmente en 2021.
ARiA surgió inicialmente como una herramienta para el uso interno masivo de datos en la nube y funciones analíticas, diseñada para facilitar la toma de decisiones basada en datos en toda la organización. La plataforma centraliza la captura y extracción de información proveniente de diversas áreas y negocios de Repsol, integrando desde ingesta masiva de datos en Microsoft Azure hasta modelos avanzados de machine learning desarrollados en su laboratorio analítico.
Este «cerebro digital» permite a cualquier empleado, independientemente de su formación en análisis, acceder a herramientas de autoservicio para analizar datos y tomar decisiones ágiles. Su objetivo es democratizar el acceso a la analítica, logrando que cada unidad pueda aprovechar el valor de los datos de forma rápida y eficiente.
Además de su uso interno, ARiA ha abierto un nuevo camino comercial para Repsol. La empresa explora la venta de esta plataforma a terceros, especialmente para acelerar la adopción del big data y la inteligencia artificial en otras compañías industriales, pasando de ser una simple usuaria a convertirse en proveedora de soluciones basadas en IA.
En cuanto a aplicaciones concretas, Repsol destaca varios usos en su sector energético. La inteligencia artificial optimiza rutas de transporte, permite anticipar necesidades de mantenimiento de vehículos y reduce accidentes mediante análisis predictivos. También sostiene el desarrollo de vehículos eléctricos gestionando la conectividad entre dispositivos, mejorando así la experiencia y eficiencia
En su negocio tradicional de exploración y producción de hidrocarburos (upstream), ARiA procesa grandes volúmenes de datos geológicos y sísmicos para interpretar imágenes, optimizar perforaciones, y aplicar mantenimiento predictivo en plataformas de extracción. Esto contribuye a minimizar riesgos operativos, reducir tiempos de trabajo y bajar la huella de carbono, con un análisis que combina información histórica y estadística para localizar yacimientos con mayor precisión.
Crecimiento y colaboración industrial
Reconociendo la transformación digital como motor de competitividad, Repsol impulsó en colaboración con otras grandes empresas españolas la creación de IndesIA, el primer consorcio español dedicado a la economía del dato y la inteligencia artificial en la industria. Fundado junto a Gestamp, Navantia, Técnicas Reunidas, Telefónica y Microsoft, IndesIA aspira a posicionar a España como referente europeo en el uso avanzado de datos y IA en el sector industrial.
Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol, ha subrayado en foros especializados el impacto económico potencial de la inteligencia artificial, cifrado en cerca de 16.500 millones de euros para la industria española, y su papel clave para transformar ecosistemas empresariales hacia modelos más competitivos y sostenibles.
La apuesta de Repsol por la IA con ARiA demuestra cómo las compañías tradicionales pueden aprovechar tecnologías disruptivas para digitalizar sus operaciones y liderar nuevos mercados. La experiencia de esta petrolera abre el camino para que otras firmas industriales incorporen soluciones similares que impulsen la innovación y mejoren la toma de decisiones basadas en datos.
Para profundizar, puede consultarse el proyecto IndesIA en el sitio oficial y el informe sobre la estrategia digital de Repsol en su página corporativa.