El índice europeo Stoxx 600 ha alcanzado un nuevo máximo al cierre de la última semana, situándose en 652,77 puntos, con una subida acumulada en el año del 10,23%. De ese crecimiento, un 47% se atribuye a nueve compañías estrechamente vinculadas a la inteligencia artificial (IA).
La empresa con mayor peso en esta tendencia es ASML, la firma con mayor capitalización bursátil de Europa, que ha visto crecer su valor en bolsa un 70% para las acciones con vencimiento en 2026. Según datos recogidos por Bloomberg, esta compañía representa el 23,2% del rendimiento total del Stoxx 600 en lo que va de ejercicio.
Además de ASML, otras empresas como Infineon, ABB, Siemens Energy, Siemens, Nokia, Schneider Electric, STMicroelectronics y ASM International contribuyen significativamente a esta subida, alcanzando entre todas casi la mitad del avance del índice europeo.
Este crecimiento se produce a pesar de la creciente incertidumbre que afecta al sector tecnológico y a la IA en particular. Por ejemplo, Samsung sufrió un descenso del 9% tras presentar sus resultados trimestrales, lo que llegó a interrumpir provisionalmente la negociación del índice Kospi en Corea. Aunque sus ganancias fueron históricas y las expectativas mejoraron, las valoraciones elevadas invitan a muchos inversores a asegurar beneficios, afectando globalmente al sector.
Los expertos reconocen que la presión a corto plazo sobre las tecnológicas es fuerte. No obstante, desde Goldman Sachs señalan que la escasez de productos de memoria necesarios para la IA es un factor que sigue favoreciendo a las empresas europeas de semiconductores como ASML, ASM International o BE Semiconductor.
Por su parte, Morgan Stanley destaca que el 70% de los fondos europeos con una visión de largo plazo están sobreponderados en fabricantes de chips y seguirán beneficiándose de las inversiones en IA. Sin embargo, recomiendan una estrategia diversificada, incluyendo otros sectores que están mejorando fundamentalmente. En este sentido, consideran oportuno aumentar la exposición a bancos, dado el comportamiento reciente y las perspectivas del sector.
Así lo reflejan los valores con mayor aporte a la rentabilidad del Stoxx 600. HSBC, por ejemplo, representa el 5,5% de la subida desde enero, mientras que el banco Santander también está entre los valores más relevantes, contribuyendo con un 3% aproximadamente. Estos dos bancos europeos, junto con Iberdrola, son protagonistas de la lista de las 20 compañías que explican el 75% de la rentabilidad total del índice, que agrupa a 600 cotizadas.
El mercado europeo se prepara ahora para la temporada de resultados del primer semestre. El consenso de analistas prevé un incremento del beneficio por acción del 11% interanual, lo que genera expectativas elevadas. Según alertan expertos de Goldman Sachs, el alza en las valoraciones fuera del sector tecnológico aumenta el riesgo de reacciones negativas si los resultados no alcanzan esas cifras, ya que los inversores están muy pendientes de las perspectivas de crecimiento a largo plazo.
En cuanto al Ibex 35, Banco Santander e Iberdrola mantienen su fortaleza y cotizan en máximos históricos en 2024. Los analistas prevén un aumento del beneficio del 17% para Santander y del 3% para Iberdrola en el primer semestre comparado con el mismo período de 2025.
Ambas compañías explican un 5% de la subida del Euro Stoxx 600 este año y destacan por ofrecer una visión clara de sus negocios, diversificación geográfica y políticas de retribución a accionistas sostenibles. No obstante, los expertos advierten que aunque son atractivas para inversores a largo plazo, a corto plazo sus elevados múltiplos pueden representar un riesgo para nuevas entradas en sus acciones.
En definitiva, mientras la IA se perfila como motor clave de la subida de la bolsa europea en 2024, la recomendación es mantener una cartera diversificada, incluyendo sectores tradicionales sólidos como el bancario para equilibrar la exposición y el riesgo.
Para más detalles sobre el impacto de la IA en los mercados y las perspectivas sectoriales, puede consultarse el informe de Bloomberg y los análisis de Goldman Sachs y Morgan Stanley.