La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) anunció que incorpora la inteligencia artificial (IA) en la actualización de su Código de Buen Gobierno para sociedades cotizadas. Carlos San Basilio, presidente del organismo, informó en el Foro de Gobierno Corporativo y del Consejo convocado por KPMG, AON y El Mundo, que el nuevo texto abordará aspectos emergentes ligados a la IA, reflejando su impacto creciente en la gestión empresarial y de mercados.
Este enfoque responde a la necesidad de que los códigos de gobierno no se limiten a temas tradicionales sino que adopten estándares que contemplen innovaciones tecnológicas y los riesgos asociados. La CNMV ha formado un grupo de trabajo multidisciplinar donde participan emisores, inversores y actores del sector público para debatir las mejoras necesarias en el marco regulatorio.
Durante la primera mitad de 2026, se han llevado a cabo sesiones para analizar propuestas y preparar el primer borrador, que será revisado en una próxima reunión prevista para los primeros días de julio. Posteriormente, se abrirá un proceso de consulta pública con el objetivo de contar con un nuevo Código plenamente ajustado y vigente en 2027. La intención es que esta revisión sirva de referencia en la aplicación de la IA en los consejos y órganos de gobierno corporativo.
El presidente de la CNMV recordó la colaboración con otros grandes mercados europeos, a través de un grupo de intercambio donde España participa plenamente. Este foro reúne a los nueve mercados con mayor volumen de cotizadas en la región, facilitando el análisis y alineamiento de mejores prácticas en gobierno corporativo. Según San Basilio, se observa una clara convergencia entre los códigos nacionales, especialmente en incorporar elementos innovadores como la IA.
Además del enfoque en gobierno corporativo, el organismo europeo supervisor (ESMA), junto con la Autoridad Bancaria Europea (EBA) y la Autoridad Europea de Seguros (EIOPA), respaldan las alertas de la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS) sobre el riesgo cibernético que la IA puede suponer. Este contexto subraya la importancia de que las sociedades cotizadas integren controles y estrategias para mitigar vulnerabilidades tecnológicas.
Antecedentes y contexto europeo
La actualización del Código no es un proceso aislado en España. A nivel europeo, la integración de la IA en las directrices de buen gobierno se está convirtiendo en una línea prioritaria para los reguladores. La Comisión Europea y diversas agencias han impulsado iniciativas para que las compañías cotizadas adopten prácticas responsables y transparentes en el uso de estas tecnologías, asegurando una gobernanza adecuada y protección de los inversores.
En el caso español, la normativa de buen gobierno ya tenía un papel relevante en la mejora de la transparencia, la diversidad y la responsabilidad de los consejos de administración. Sin embargo, la irrupción de nuevas tecnologías como la IA ha generado la necesidad de ampliar ese marco y contemplar sus impactos éticos, legales y operativos.
Este proceso también se vincula con la estrategia española de digitalización y transformación tecnológica en el sector financiero y empresarial, que busca reforzar la competitividad y la confianza de los mercados. La CNMV, como supervisor, desempeña un papel clave en facilitar esta transición y asegurar que la regulación evoluciona al ritmo del cambio tecnológico.
Implicaciones para las empresas cotizadas
Las reformas en el Código de Buen Gobierno tendrán implicaciones directas para las empresas que cotizan en bolsa. Estas deberán incluir en sus órganos de control y en sus políticas internas criterios relacionados con los riesgos y oportunidades derivados de la IA. Por ejemplo, la supervisión del uso ético de estos sistemas, la gestión del riesgo tecnológico y la transparencia en la comunicación a los accionistas sobre el impacto de la IA en la estrategia corporativa.
Además, las empresas tendrán que reforzar la capacitación de sus consejos y comités para evaluar adecuadamente estos nuevos factores y garantizar que los procesos de toma de decisiones incluyan la dimensión tecnológica. Esta adaptación contribuirá a mejorar la resiliencia y sostenibilidad de las organizaciones en un entorno cada vez más digital.
Desde la perspectiva de los inversores, esta actualización aporta mayor confianza, pues se busca minimizar riesgos de uso inapropiado o descontrolado de la IA, al mismo tiempo que se aprovechan sus beneficios para optimizar la gestión y competitividad.
Próximos pasos y expectativas
La CNMV prevé tener un borrador preliminar en el mes de septiembre para luego someterlo a contraste con los principales actores del mercado. La consulta pública permitirá recibir retroalimentación más amplia, enriqueciendo el texto final y asegurando un amplio respaldo.
El calendario fijado para la entrada en vigor en 2027 refleja la intención de dar tiempo suficiente para que las empresas adopten las nuevas directrices de forma gradual y ordenada, con recursos adecuados para su implementación.
El traslado de las prácticas de gobierno corporativo al ámbito tecnológico, especialmente en IA, supone un avance significativo para los mercados españoles y un ejemplo para otras jurisdicciones que buscan equilibrar innovación con control y responsabilidad.
Este cambio se enmarca en un panorama más amplio donde la digitalización no es solo una cuestión de competitividad, sino también de gestión de riesgos y confianza pública, aspectos esenciales para la estabilidad financiera a largo plazo.
La actualización del Código de Buen Gobierno de la CNMV será, por tanto, una pieza clave en la modernización regulatoria y la integración responsable de la inteligencia artificial en las sociedades cotizadas españolas.
Para seguir más detalles y avances sobre la regulación de la IA en el mercado de valores, se puede consultar la página oficial de la CNMV, donde se publican informes y noticias al respecto.
También es relevante el seguimiento de las directrices y alertas de organismos europeos como la ESMA, que supervisan el correcto funcionamiento y la transparencia de los mercados financieros en relación con la tecnología.
Finalmente, el debate global sobre los riesgos cibernéticos derivados de la IA continúa en foros internacionales, como el de la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS), cuyas recomendaciones influyen en la política reguladora nacional e internacional.