Afianza, empresa española de servicios profesionales, apunta a mantener su crecimiento acelerado en 2026, con previsiones de facturación que superan los 120 millones de euros, según declaraciones de su presidente y CEO, José Luis Cogolludo. La firma ha contado recientemente con un respaldo financiero clave, un préstamo de 110 millones de euros otorgado por BlackRock, destinado a fortalecer su plan de expansión por adquisiciones.
En 2025, Afianza alcanzó unos ingresos de 83 millones de euros, lo que supone un salto del 53,2% respecto al año anterior. Este crecimiento está apoyado en una estrategia que ha llevado a la integración de 15 empresas durante ese ejercicio, casi duplicando la actividad de compras respecto a años anteriores. Estas adquisiciones se centraron en compañías con facturaciones que oscilaban entre uno y cuatro millones de euros.
Fundada en 2002 por José Luis Cogolludo, quien mantiene el 100% del capital, Afianza ha pasado de tener 80 empleados hace cinco años a cerca de 1.500 en la actualidad. Este incremento significativo de plantilla acompaña la expansión territorial de la empresa, que ya dispone de 13 oficinas repartidas por España, buscando consolidarse como referente en cada región donde se establece.
Cogolludo atribuye el éxito a la apuesta temprana por las adquisiciones en un sector donde el crecimiento orgánico es limitado. La primera adquisición data de 2010 y desde entonces han completado 65 operaciones, la mayoría en los últimos cinco años. La empresa cuenta con un equipo dedicado exclusivamente a gestionar compras e integraciones, asegurando que tras un período de transición estas compañías formen parte integral de Afianza bajo una única dirección.
Para 2026, la proyección es continuar con la tendencia positiva, superando las operaciones realizadas en 2024 y 2025, con una facturación estimada entre 120 y 135 millones de euros. Este ambicioso plan incluye además la incorporación anual de más de 500 nuevos trabajadores para sostener su crecimiento y presencia en el mercado nacional.
Un símbolo visible de su expansión es la próxima instalación de su sede en la Torre Emperador de Madrid, donde Afianza ocupará cinco plantas, posicionándose como uno de los principales inquilinos del moderno rascacielos financiero. Este movimiento representa un paso destacado hacia su consolidación en el sector y refleja la dimensión alcanzada por la compañía.
A pesar del interés creciente de fondos de inversión en el sector de servicios profesionales, Cogolludo ha expresado que no contempla modificar la estructura accionarial ni abrir la propiedad a terceros en el corto plazo. Prefiere continuar con un control íntegro y personal del proyecto, asegurando así la continuidad y la visión estratégica a largo plazo.
Afianza se sitúa como un caso destacable dentro del sector por su rápida expansión y la forma singular de propiedad, aportando un enfoque diferente a la consolidación empresarial. El apoyo financiero y estratégico de BlackRock se presenta como un elemento clave para materializar sus ambiciosos objetivos, permitiendo acelerar la absorción de firmas pequeñas y medianas que complementen su oferta de servicios y presencia territorial.
En definitiva, Afianza avanza con firmeza hacia la consolidación nacional y refuerza su posición en un mercado cada vez más competitivo, con una estrategia que combina crecimiento orgánico limitado y un enfoque decidido hacia las adquisiciones sostenidas.