Con los principales índices bursátiles cerca de sus máximos históricos y un escenario global marcado por incertidumbres como conflictos y pandemias, muchos inversores se plantean cómo ajustar sus carteras pensando en el largo plazo.
La gestora Pictet destaca que, pese a las turbulencias recientes, la renta variable global ha ofrecido una rentabilidad anual media próxima al 14% durante la última década. Este rendimiento ha impulsado a los mercados a niveles récord, aunque la incertidumbre continúa siendo un factor a considerar.
Según Pictet, la próxima década se desarrollará en un contexto caracterizado por un nacionalismo económico creciente, avances tecnológicos y una innovación financiera constante. El crecimiento mundial se mantendrá, pero con un menor protagonismo de Estados Unidos y China, y una mayor implicación de los sectores manufactureros y tecnológicos.
Las expectativas de rentabilidad a diez años varían según el tipo de activo y la región. En renta variable, se prevé una rentabilidad anual global media cercana al 7%, con Asia emergente e India a la cabeza, ambas con estimaciones del 8,3% anual. La eurozona también mostrará cifras atractivas, con un 7,9%, seguida de mercados emergentes globales y Japón, en torno al 7,8%.
China y las economías desarrolladas se situarían poco por encima del 7%, mientras que Estados Unidos podría registrar un retorno anualizado del 6,9% debido a su elevado peso en la capitalización global y su mejora en productividad. En cambio, se espera que mercados como Latinoamérica y valores de pequeña capitalización presenten rentabilidades ligeramente menores, del 6,4% y 6,7%, respectivamente.
La renta fija, que en la última década ha estado marcada por pérdidas incluso en plazos largos, presenta ahora perspectivas más optimistas. Pictet prevé que ciertos segmentos de deuda, especialmente en mercados emergentes en dólares y moneda local, así como deuda corporativa emergente, alcancen rentabilidades cercanas al 6,7%-6,8% anual.
Entre la deuda desarrollada, la deuda corporativa high yield estadounidense y europea se sitúa alrededor del 6,2%-6,5%. La deuda soberana más rentable según estas estimaciones corresponde a Japón y Europa, con rentabilidades próximas al 5%, mientras que la deuda ligada a la inflación en EE.UU. y la soberana china presentan perspectivas más modestas.
En cuanto a los activos alternativos, Pictet resalta la importancia de la diversificación y la contribución que estos activos pueden tener en la rentabilidad global de las carteras. El capital privado se perfila como el activo más rentable a diez años, con un 9,7% anual estimado.
La inversión inmobiliaria en Europa también sobresale con un retorno esperado del 8,6%, superando al inmobiliario norteamericano, que se sitúa en torno al 6,9%. La deuda privada tanto en Europa como en EE.UU. rondaría el 7,2%, mientras que los hedge funds podrían asegurar rentabilidades del 5,2%.
Por último, las inversiones tradicionales como el oro y las materias primas tienen previsiones más conservadoras, con retornos anuales estimados del 4% y 5%, respectivamente.
Estas proyecciones reflejan un panorama complejo pero con oportunidades para inversores que orienten sus decisiones hacia el largo plazo, diversificando su exposición en diferentes zonas geográficas y clases de activos.
Para más información detallada, puede consultarse el informe completo de la gestora Pictet que analiza estas previsiones de rentabilidad en profundidad.