La aceleradora sectorial Business Factory Food (BFFood), centrada en innovación alimentaria y respaldada por la Xunta de Galicia a través del Igape y XesGalicia, ha cerrado la selección de los 16 proyectos que formarán parte de la fase de incubación en su octava convocatoria. El programa, coordinado por el Clúster Alimentario de Galicia (Clusaga), recibió 70 candidaturas válidas y escogió las propuestas tras un proceso de evaluación y entrevistas supervisado por un Consejo Ejecutivo con representantes de las tres entidades promotoras.
Lo más llamativo de esta edición es su marcado carácter internacional. Más de la mitad de los proyectos seleccionados tienen su origen fuera de España, con equipos procedentes de Argentina, Colombia, Chile, Uruguay y Turquía. Es la primera vez en la historia del programa que la proporción de iniciativas extranjeras supera a las nacionales, lo que confirma la capacidad de atracción de talento que ha ido construyendo la BFFood desde su creación. Las 70 solicitudes válidas también reflejan un nivel de competencia alto, muy por encima de las plazas disponibles.
En cuanto al perfil de los proyectos, la mayoría responde a dos grandes prioridades identificadas por la industria alimentaria gallega: sostenibilidad y desarrollo de nuevos productos. El sector lleva años orientándose hacia modelos de producción más eficientes, circulares y con menor huella ambiental, y las propuestas elegidas encajan directamente en esa transición. Entre las soluciones aprobadas hay iniciativas de deep tech, nanobiotecnología, inteligencia artificial aplicada al comercio de materias primas e ingredientes funcionales de nueva generación.
El abanico de proyectos es amplio y diverso. Kresko RNATECH trabaja en ingredientes funcionales basados en ARN bioactivo estabilizados con IA. Levya apuesta por producir grasas y aceites mediante fermentación microbiana para sustituir el aceite de palma y la manteca de cacao, utilizando subproductos agroindustriales como materia prima. Fluenzia ofrece una plataforma modular de automatización robótica diseñada específicamente para pymes alimentarias, con kits estandarizados. BIOSentinel ha desarrollado un sistema de monitorización bacteriana en granjas en tiempo real, con biosensores ópticos e IA bajo modelo de suscripción. Y Agrosintex propone un aditivo para ganado bovino que, según sus desarrolladores, reduce las emisiones de metano hasta en un 95 por ciento.
Otras iniciativas abordan retos igualmente relevantes. Thales cuenta con tecnología de atomización patentada para la higienización en la industria láctea que minimiza el consumo de agua en un 90 por ciento. Galaxy Pack plantea sistemas de embalaje reutilizables para palés que eliminan el film plástico de un solo uso. Infood Protein diseña una biorrefinería circular que aprovecha insectos para transformar residuos agroindustriales. Nanobiofood aplica nanobiotecnología a la conservación de alimentos. Y Ostras es una plataforma con inteligencia artificial que conecta a consumidores con alimentos próximos a su fecha de caducidad para evitar el desperdicio. La lista se completa con Yamana (bioinsumos a partir de microorganismos antárticos), Neurociencia Luyef (validación sensorial mediante EEG y biometría), BioRefQui (extracción de compuestos de alto valor de residuos), BioClé (valorización de subproductos lácteos), Chocolates B. Peruxiñas (chocolate premium artesanal sin aditivos) y TutorIA Galifritas (centro de empleo inclusivo con IA para producción de snacks).
Todos los proyectos seleccionados entran ahora en un itinerario de acompañamiento estructurado en torno al mentoring como eje central. Las empresas tractoras que ejercerán de mentoras son algunas de las más relevantes de la industria alimentaria gallega: CLUN, Congalsa, Nueva Pescanova, Vegalsa-Eroski, Viña Costeira, Hijos de Rivera, Cafés Candelas, Casa Grande de Xanceda, CEAMSA, Quival, Kiwi Atlántico, Pereira Productos del Mar, Bodegas Martín Códax y Valora Marine Ingredients. Este respaldo industrial no es menor: permite a las startups validar sus propuestas en entornos reales y acceder a cadenas de valor consolidadas.
Además del mentoring, los equipos recibirán formación específica impartida por las tres universidades del sistema público gallego —la Universidad de Santiago de Compostela, la Universidade da Coruña y la Universidade de Vigo— junto con apoyo estratégico y coaching a cargo de FEUGA y ANFACO-CECOPESCA. El objetivo es que los proyectos validen sus modelos de negocio y optimicen su estrategia de entrada al mercado durante la incubación, de modo que al concluir esta fase estén preparados para avanzar a la etapa de aceleración y consolidar su actividad productiva en territorio gallego.
El historial del programa respalda su ambición. A lo largo de sus siete ediciones anteriores, la BFFood ha impulsado 92 proyectos que se han convertido en 68 empresas, generando más de 250 empleos cualificados y una inversión inicial superior a los seis millones de euros. Si la octava edición mantiene ratios similares, los 16 nuevos proyectos podrían traducirse en una docena de compañías operativas en los próximos años. El foco en sostenibilidad, economía circular y tecnología de frontera sugiere que esta hornada está especialmente alineada con las prioridades actuales de la industria alimentaria europea, lo que podría facilitarles el acceso a financiación y mercado más allá de Galicia.