Javokhir Sindarov tiene 20 años, juega al ajedrez desde los cuatro y acaba de conseguir lo que ningún aficionado esperaba: ganar el Torneo de Candidatos 2025 con una ronda todavía por disputar, superando en dos puntos al segundo clasificado, el holandés Anish Giri. El uzbeko disputará el Campeonato del Mundo contra Dommaraju Gukesh, el indio de 19 años que arrebató la corona a Ian Nepomniachtchi en 2024. Una final entre dos jugadores que, juntos, no suman 40 años.
El torneo se celebra en Peyia, Chipre, y Sindarov lo ha resuelto con números que impresionan incluso a los expertos: seis victorias y siete tablas en trece rondas, con una actuación de rendimiento de 2.942 puntos ELO. Para poner esa cifra en contexto: si Magnus Carlsen, número uno del mundo con un ELO de 2.840, hubiera participado con ese rendimiento, Sindarov le habría superado por un punto en la clasificación final. El noruego, que ganó este mismo torneo en 2013 con 22 años, lo hizo con 8,5 puntos y dos derrotas. Gukesh, en la edición de 2024, sumó 9 puntos pero solo cinco victorias. Sindarov ha llegado a 9,5 sin perder ninguna partida.
Los favoritos previos al torneo eran nombres conocidos para cualquier seguidor del ajedrez de élite: Hikaru Nakamura, segundo del mundo y creador de contenidos con millones de seguidores, y Fabiano Caruana, tercero del ranking y dos veces subcampeón del mundo. Sindarov, quinto en las listas ELO y a apenas nueve puntos de Caruana, los ha dejado atrás con claridad. Su victoria ante el propio Caruana en la cuarta ronda, resuelta en 36 movimientos, fue la partida que marcó el rumbo del torneo y que el propio Sindarov ha señalado como su mejor actuación en la competición.
El ajedrez uzbeko tiene historia, aunque con matices. Rustam Kasimdzhanov fue proclamado campeón del mundo por la FIDE en 2004, en una época de división institucional en la que convivían dos títulos mundiales y la federación internacional buscaba imponer su propio ciclo frente a los campeones tradicionales. Kasimdzhanov nunca estuvo entre los diez mejores del mundo y aquel título fue siempre cuestionado. Si Sindarov vence a Gukesh, el contexto será radicalmente distinto: el uzbeko llega como el jugador más en forma del planeta, con un rendimiento que nadie ha igualado en este ciclo.
El propio Sindarov ha explicado sin rodeos cómo llegó hasta aquí. Aprendió a jugar con su abuelo a los cuatro años y con 12 años, 10 meses y 8 días se convirtió en el segundo gran maestro más joven de la historia, en 2019. Sin embargo, tras ese hito, reconoce que perdió el norte. "Mientras otros jugadores de mi edad como Praggnanandhaa entrenaban diez horas diarias, yo dedicaba tres o cuatro a los videojuegos", ha declarado. Fue el confinamiento por la pandemia el que le devolvió al tablero. "Me cansé de los videojuegos y decidí volver a trabajar seriamente en el ajedrez. Eso cambió mi vida por completo", afirmó ante los periodistas en Chipre.
Desde esa vuelta al trabajo, el palmarés ha crecido con consistencia: medalla de oro con Uzbekistán en la Olimpiada de Chennai en 2022 y título en la Copa del Mundo de 2025. Ahora trabaja con tres entrenadores, aunque ha preferido no revelar los nombres de todos ellos de cara al encuentro por el título mundial. Su preparación de aperturas, su capacidad táctica y la solidez para defender posiciones difíciles han sido las claves que los analistas han destacado durante este torneo. La semana final, admite, fue dura: "He tenido problemas para dormir debido a la tensión y a no dejar de pensar en ganar el Candidatos".
El apoyo desde Uzbekistán ha sido masivo. El propio presidente del país, Shavkat Mirziyoyev, le transmitió personalmente su confianza antes del desenlace, y Sindarov ha contado que veía vallas publicitarias con las posiciones de sus partidas en las calles. No es casual: Uzbekistán albergará la Olimpiada de Ajedrez en Samarcanda del 15 al 28 de septiembre, y la figura de Sindarov llega en el momento perfecto para convertirse en el mayor reclamo del evento.
Sobre el duelo con Gukesh, el uzbeko ha sido directo: "Él tiene más experiencia, pero considero que su fuerza de juego actual es muy pareja a la mía. Será un duelo muy igualado". Hace un año, reconoce, ni siquiera se imaginaba en esta posición. La clasificación final tras la decimotercera ronda refleja la distancia que ha puesto Sindarov respecto al resto: 9,5 puntos para el uzbeko frente a 7,5 de Giri, segundo, y 6,5 de Caruana y Wei Yi, empatados en tercera posición. El mundo del ajedrez tiene nuevo candidato al trono, y tiene apenas 20 años.