Tadej Pogacar llega a la recta final de abril con el acelerador a fondo. El ciclista esloveno, referencia absoluta del pelotón internacional en los últimos años, tiene marcadas en rojo dos citas en los próximos días: la Lieja-Bastoña-Lieja y el Tour de Romandía. Dos carreras distintas en formato y geografía, pero con el mismo denominador común: Pogacar parte como el hombre a batir en ambas.
La primera parada es la llamada 'Decana', la clásica más antigua del calendario y una de las pruebas más exigentes de la temporada. El corredor del UAE Team Emirates llegará a Bélgica respaldado por un equipo de plenas garantías. Entre sus compañeros figuran Benoît Cosnefroy, que viene de subir al podio tanto en la Flecha Brabanzona como en la Amstel Gold Race, junto a Rune Herregodts, Vegard Stake Laengen, Domen Novak, Pavel Sivakov y Tim Wellens. Un bloque sólido que, según el propio Pogacar, ha rendido a un nivel muy alto durante toda la campaña de las Ardenas.
"Los chicos han funcionado muy bien a lo largo de estas semanas y Benoît también atraviesa un gran momento de forma", señaló el esloveno al valorar las opciones del equipo de cara a la carrera belga. La confianza en el colectivo es uno de los pilares sobre los que el corredor de Klanec construye sus aspiraciones en una prueba donde ya ha demostrado saberla correr.
Un triunfo que le acercaría a la historia
Ganar en Lieja no sería un éxito más en la ya extensa palmarés de Pogacar. Una victoria le situaría en el segundo puesto histórico de la prueba, empatando con Alejandro Valverde y Moreno Argentin. Solo Eddy Merckx, con cinco triunfos, está por encima en la clasificación histórica de la Decana. Sería además su decimotercer Monumento, una cifra que ilustra de forma elocuente la dimensión del corredor esloveno en el ciclismo clásico contemporáneo.
La Lieja-Bastoña-Lieja, que se disputa cada año entre los municipios que le dan nombre en la región valona de Bélgica, concluye tradicionalmente en la ciudad de Lieja tras más de 250 kilómetros con varios puertos de montaña encadenados en su tramo final. El Côte de La Redoute y la Côte de Saint-Nicolas son dos de los ascensos más selectivos y suelen decidir la carrera en sus últimos kilómetros.
El Tour de Romandía, un estreno muy esperado
Si la participación en Lieja es ya un clásico en el calendario de Pogacar, el Tour de Romandía representa una novedad absoluta. El esloveno nunca ha tomado la salida en esta carrera por etapas disputada en la región francófona de Suiza, y el hecho de afrontarla por primera vez añade un punto de incógnita a sus ambiciones.
El propio corredor ha reconocido públicamente su entusiasmo ante este estreno. Además de ser una prueba nueva para él, el Tour de Romandía será su primera carrera por etapas de la temporada, lo que le otorga un valor adicional de cara a la preparación del Tour de Francia. El trabajo en bloque durante varios días consecutivos es un estímulo diferente al de las clásicas de un día, y Pogacar considera esta participación una incorporación importante a su planificación anual.
En Suiza, el esloveno contará con el apoyo de Felix Großschartner, Vegard Stake Laengen, Domen Novak, Ivo Oliveira, Pavel Sivakov y Kevin Vermaerke. Si logra imponerse en la clasificación general, Pogacar sumaría cinco de las siete grandes vueltas de una semana del calendario ciclista internacional. Las únicas que todavía escapan a su palmarés son la Itzulia —Vuelta al País Vasco— y el Tour de Suiza, prueba que sí tiene previsto disputar este año.
La mirada puesta en el Tour de Francia
Más allá de los objetivos inmediatos, tanto Lieja como Romandía forman parte de la hoja de ruta diseñada para llegar en óptimas condiciones al Tour de Francia. Tras estas dos carreras, Pogacar prevé una etapa de trabajo en altitud que le permita afinar la preparación antes del inicio de la ronda francesa, que se perfila como uno de sus grandes retos del año.
El contexto general del calendario también es relevante. El Giro de Italia arranca el próximo 8 de mayo, lo que convierte las próximas semanas en un período de máxima intensidad para el ciclismo internacional. La presencia de Pogacar en Romandía en ese mismo tramo del calendario concentrará buena parte de la atención del mundo del ciclismo antes de que la 'Grande Partenza' acapare el protagonismo.
El mes de abril ha sido especialmente productivo para el corredor esloveno y para el UAE Team Emirates. La consistencia mostrada por el equipo en las Ardenas —con resultados sólidos de varios de sus corredores— refuerza la sensación de que el bloque llega a estas últimas citas de primavera en un momento de forma elevado. Ahora toca confirmar ese rendimiento en las dos citas que quedan por disputarse antes del inicio del verano ciclista.