El CD Leganés logró una remontada vital en Butarque al imponerse 3-1 al Albacete Balompié en un partido correspondiente a la jornada de Segunda División disputado este sábado. Los pepineros, que llegaron al descanso por debajo en el marcador tras un gol de Álex Rubio, protagonizaron una segunda mitad arrolladora para sumar tres puntos que les permiten ganar oxígeno en su pelea por la permanencia.
El encuentro arrancó con una intensidad que dejó claro lo que ambos equipos se jugaban. Antes de que se cumplieran los diez primeros minutos, el colegiado ya había tenido que mostrar dos cartulinas amarillas, una para Capi del lado local y otra para Marvel en las filas manchegas. El Leganés tomó la iniciativa en los primeros compases y avisó pronto con un potente disparo de Diawara que no encontró portería pero sí dejó constancia de las intenciones del cuadro de Butarque.
Una primera parte con dominio estéril del Leganés
A pesar de que los locales movieron el balón con criterio y encerraron al Albacete en su área durante varios tramos, la falta de acierto en los últimos metros fue una constante en los primeros cuarenta y cinco minutos. El equipo manchego, por su parte, no renunció a buscar la portería rival y tuvo acercamientos interesantes a través de Jefté, aunque sin generar un peligro real de forma continuada.
El guion dio un giro inesperado en el minuto 37. Tras un saque de esquina bien ejecutado por los visitantes, el balón llegó a los pies de Álex Rubio, que no lo dudó: con su pierna derecha y desde fuera del área, soltó un disparo que se coló en la portería local para poner el 0-1 en el marcador de Butarque. El tanto cayó como un jarro de agua fría sobre un Leganés que había dominado buena parte del primer tiempo sin encontrar premio. El Albacete, en cambio, demostró que en esta categoría la eficacia marca diferencias y se fue al vestuario con ventaja.
Dos minutos bastaron para cambiar el partido
Lo que no había llegado en cuarenta y cinco minutos se materializó en apenas un suspiro tras la reanudación. El Leganés salió al campo con una determinación que se palpaba desde la primera jugada de la segunda mitad. Duk puso un centro medido al área, Juan Cruz apareció para prolongar el balón de cabeza y Álex Millán, con un remate certero en el área pequeña, no perdonó para establecer el 1-1. Dos minutos fue todo lo que necesitó el conjunto pepinero para borrar la ventaja que tanto le había costado obtener al Albacete.
El empate no frenó al Leganés, sino que alimentó su ambición. El equipo local se volcó sobre la portería visitante y Juan Cruz se convirtió en el protagonista indiscutible del encuentro. El extremo puso un centro magnífico que Melero remató de cabeza, forzando una intervención del portero albaceteño que mantuvo momentáneamente las tablas. La presión era constante, el público de Butarque empujaba y la defensa manchega se veía superada una y otra vez.
Juan Cruz, el héroe de la remontada
El tanto que completó la remontada llevó la firma del mejor jugador sobre el césped. Juan Cruz recibió un pase dentro del área, controló el balón con una calma impropia del momento, levantó la cabeza para buscar el hueco y colocó un disparo preciso que puso el 2-1 en el marcador. La celebración fue desatada tanto en el campo como en las gradas, donde los aficionados del Leganés percibían que los tres puntos estaban cada vez más cerca.
El Albacete, consciente de que el partido se le escapaba, dio un paso adelante en busca del empate. San Bartolomé tuvo la ocasión más clara para los visitantes con un disparo que se marchó fuera por muy poco, generando un instante de angustia entre la hinchada local. El equipo manchego siguió intentándolo con balones largos y centros al área, pero la defensa del Leganés se mostró firme en los minutos finales.
Para certificar la victoria y dar la tranquilidad definitiva a Butarque, Soriano selló el 3-1 en la recta final del partido. El tanto llegó en un momento clave, cuando el Albacete empezaba a generar peligro real, y sirvió para cerrar un encuentro que resume a la perfección lo que significa competir en la Segunda División española: partidos de ida y vuelta donde la intensidad y la capacidad de reacción pueden ser más importantes que el dominio territorial.
Con esta victoria, el Leganés se aleja de los puestos de descenso y recupera la confianza en un tramo decisivo de la temporada. Para el Albacete, el tropiezo en Butarque supone un golpe anímico en su lucha por mantenerse en una zona cómoda de la tabla. La segunda vuelta de la competición promete emociones fuertes para ambos conjuntos, que necesitarán seguir sumando puntos semana tras semana en una categoría donde los márgenes son mínimos y cualquier resultado puede alterar por completo la clasificación.