El ciclista francés Gabriel Layrac, del equipo Aix Provence, se adjudicó este jueves la primera etapa de la 68ª edición de la Vuelta Ciclista a Asturias, disputada entre Oviedo y Benia de Onís a lo largo de 155 kilómetros. Layrac se impuso en el esprint final de un grupo reducido de cinco corredores, los supervivientes de una escapada que se había formado con once ciclistas a escasos kilómetros del inicio de la carrera.
La jornada comenzó con una animada salida desde la capital asturiana, donde el pelotón no tardó en ver cómo un grupo numeroso tomaba ventaja. Once ciclistas lograron separarse del grueso de la carrera en las primeras etapas del recorrido y mantuvieron su ventaja durante la mayor parte de la etapa. Sin embargo, a medida que la carrera avanzaba hacia el entorno de los Picos de Europa, las exigencias del terreno fueron reduciendo ese grupo original hasta dejar solo a cinco hombres con opciones reales de victoria.
Entre esos cinco estuvo Samuel Fernández, ciclista asturiano del equipo Caja Rural-Seguros RGA, que se incorporó al grupo de cabeza a tan solo diez kilómetros de la línea de meta. Fernández, conocedor del terreno local, intentó una fuga en solitario para evitar el esprint y resolver la etapa por su cuenta, pero su ataque fue neutralizado a un kilómetro y medio de Benia de Onís. La reacción del grupo fue inmediata y el corredor asturiano no pudo mantener la diferencia suficiente para llegar en solitario.
En el esprint final, Layrac demostró su velocidad y se impuso con claridad sobre sus rivales. El francés, que compite en las filas del Aix Provence, un equipo de categoría continental, sumó así su primera victoria en esta edición de la prueba asturiana y se enfundó el maillot de líder con el que afrontará la segunda etapa.
El recorrido de esta primera jornada no fue sencillo. Los 155 kilómetros entre Oviedo y Benia de Onís incluyeron la ascensión a El Fitu, un puerto catalogado de primera categoría y uno de los más reconocibles del ciclismo asturiano, junto a otros cinco puertos de segunda y tercera categoría repartidos a lo largo del trazado. El perfil montañoso del recorrido, con el telón de fondo de los Picos de Europa, propició la animación desde los primeros kilómetros y condicionó la selección del grupo cabecero.
La Vuelta a Asturias es una de las carreras ciclistas más veteranas del calendario nacional. Su primera edición data de 1955 y a lo largo de sus más de seis décadas de historia ha reunido a algunos de los mejores ciclistas del mundo. La prueba tiene carácter UCI y forma parte del calendario internacional, lo que atrae a equipos y corredores de distintas nacionalidades que encuentran en el terreno asturiano un escenario exigente y muy del gusto de los especialistas en montaña.
La 68ª edición arranca, por tanto, con un resultado que premia la iniciativa ofensiva. La escapada temprana marcó el desarrollo de la jornada desde el principio y los cinco ciclistas que llegaron juntos a Benia de Onís fueron los que se jugaron la victoria del día. Layrac supo leer la carrera, resistir la subida a El Fitu sin perder contacto con los mejores del grupo y activarse en el momento decisivo del esprint para superar a Fernández y al resto de escapados.
La carrera continuará en los próximos días con etapas que prometen nuevas oportunidades para los escaladores y que definirán quién puede optar al triunfo final en la clasificación general. Layrac lidera provisionalmente, pero el terreno asturiano reserva habitualmente sorpresas en las jornadas de alta montaña, donde perfiles más exigentes suelen redistribuir las posiciones entre los favoritos. Los aficionados al ciclismo en Asturias tendrán de nuevo motivos para seguir la prueba, que recorre algunos de los parajes más emblemáticos de la región.