El Paris Saint-Germain está en semifinales de la Champions League. El vigente campeón de Europa superó este martes la eliminatoria ante el Liverpool con un resultado de 0-2 en Anfield, donde los ingleses necesitaban remontar el 2-0 encajado en la ida. Cuando el partido parecía que podía torcerse para los franceses, Ousmane Dembélé apareció con dos goles para zanjar cualquier duda y dejar al equipo de Luis Enrique a un paso de la final. El PSG será el posible rival del Real Madrid en semifinales, siempre que el conjunto blanco logre superar al Bayern de Múnich en la vuelta de su propia eliminatoria.
El partido arrancó con una intensidad propia de los cruces directos de la máxima competición continental. Arne Slot, entrenador del Liverpool, apostó por un estilo vertical y físico, consciente de que únicamente en un encuentro de ida y vuelta constante podría tener opciones de revertir la renta acumulada en París. Los primeros quince minutos, sin embargo, no generaron ocasiones claras para ninguno de los dos equipos. El PSG controlaba el juego con más claridad, mientras el Liverpool buscaba espacios sin encontrarlos.
La primera parte estuvo marcada por las lesiones. En el minuto 28, el delantero Ekitiké, que era titular por primera vez desde diciembre, tuvo que abandonar el campo en camilla con lo que pareció una lesión grave en el tendón de Aquiles. Salah entró por él. Siete minutos después, en el 35, fue Nuno Mendes quien no pudo continuar, sustituido por Lucas Hernández. El Liverpool intentó aprovechar las circunstancias para presionar, pero las ocasiones fueron escasas y el marcador llegó al descanso sin moverse del 0-0, lo que dejaba viva la eliminatoria para los ingleses.
Segunda mitad: presión inglesa y pólvora mojada
Tras el descanso, el Liverpool salió con más intensidad. Una buena ocasión de Gakpo fue detenida por Safonov en los primeros compases, y el partido parecía que podía inclinarse hacia los locales. Sin embargo, en el minuto 51 llegó la tercera lesión del encuentro: Doué salió cojeando del césped y dejó al PSG con opciones limitadas en ataque. Los 'reds' empujaron con más convicción y comenzaron a acumular llegadas al área contraria, generando un asedio que tensó las costuras del campeón de Europa.
El ambiente en Anfield reclamaba la entrada de Rio Ngumoha, un juvenil de 17 años que había impresionado el fin de semana anterior ante el Fulham. Antes de que eso ocurriera, el colegiado señaló un penalti a favor del Liverpool que, tras la revisión del VAR, fue anulado al no considerar que hubiera infracción. La eliminatoria seguía viva sobre el papel, pero el tiempo se agotaba y el PSG mantenía intacta su renta global.
Dembélé rompe el partido
Con el marcador todavía en 0-0 y el Liverpool volcado al ataque, llegó el momento decisivo. Una combinación por la banda derecha entre Barcola terminó con el balón en los pies de Ousmane Dembélé, Balón de Oro de la última edición, que se cambió la pelota de pie y batió al portero local para poner el 0-1. Un gol que, en la práctica, cerraba cualquier opción de remontada para el Liverpool. El conjunto inglés lo intentó en los minutos siguientes, pero el PSG ya controlaba la situación con comodidad. El 0-2 llegó con el partido prácticamente sentenciado, con Dembélé de nuevo como protagonista en una acción en la que apenas tuvo que esforzarse para ampliar la ventaja.
El Paris Saint-Germain gana así en Anfield por segundo año consecutivo, y lo hace dejando la portería a cero en ambas ocasiones. Para el Liverpool, la eliminación tiene un sabor especialmente amargo dado el dominio ejercido durante gran parte del partido sin encontrar el gol que necesitaba. El equipo de Arne Slot termina su participación en Europa y deberá redirigir sus energías hacia la Premier League, donde la temporada sigue en marcha.
Del lado francés, Luis Enrique consigue llevar al PSG a otra ronda de semifinales de Champions, consolidando el proyecto iniciado hace dos temporadas con la apuesta por un fútbol colectivo y vertical. El posible cruce con el Real Madrid en la siguiente ronda añade un componente extra de interés a la competición, aunque los blancos tienen pendiente su propio cruce frente al Bayern antes de pensar en lo que viene después. La Champions sigue siendo territorio del PSG, al menos de momento.