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Cuatro lesionados en Anfield en una noche catastrófica

Ekitiké, Nuno Mendes, Doué y Joe Gomez cayeron durante el partido de Champions entre Liverpool y PSG.

Por Carlos García·miércoles, 15 de abril de 2026·4 min lectura
Ilustración: Cuatro lesionados en Anfield en una noche catastrófica · El Diario Joven

La noche del 14 de abril en Anfield se recordará por mucho tiempo, aunque no precisamente por los goles. El partido de vuelta de cuartos de final de la UEFA Champions League entre Liverpool y PSG dejó una imagen desoladora: cuatro jugadores abandonaron el terreno de juego por lesión, dos de cada equipo, convirtiendo el encuentro en una pesadilla sanitaria para ambos cuerpos técnicos.

El primer golpe llegó en el minuto 28, cuando Hugo Ekitiké, delantero francés del Liverpool, se desplomó sin contacto aparente con ningún rival. El galo se agarró la zona del tendón de Aquiles con evidentes muestras de dolor, y el partido se detuvo varios minutos mientras los servicios médicos atendían al jugador sobre el césped antes de retirarlo en camilla. Todo apunta a que la lesión podría afectar al tendón de Aquiles, lo que en caso de confirmarse supondría un golpe durísimo para el atacante, ya que este tipo de lesiones conllevan habitualmente varios meses de recuperación.

Era además una noche especialmente simbólica para Ekitiké: regresaba como titular por primera vez desde diciembre, cuando tuvo que abandonar por lesión el partido ante el Tottenham. Su vuelta al once inicial llegaba en un momento crucial, con el Liverpool obligado a remontar ante un PSG que llegaba con dos goles de ventaja desde la ida. La baja del delantero francés obligó al técnico Arne Slot a introducir a Mohamed Salah, que arrancaba el partido desde el banquillo en lo que podría ser su último encuentro de Champions con la camiseta del Liverpool, habida cuenta de que su contrato finaliza a final de temporada.

El PSG también pierde piezas clave

Si el Liverpool lloraba la pérdida de uno de sus hombres de mayor confianza ofensiva, el cuadro parisino tampoco salió indemne. El lateral izquierdo portugués Nuno Mendes se retiró del campo por su propio pie pocos minutos después del incidente con Ekitiké. Según las primeras informaciones facilitadas desde el entorno del club francés, la lesión del internacional luso parecía de carácter muscular y, en principio, no revestiría la gravedad de la de su compañero de vestuario. No obstante, el PSG indicó que la evolución del jugador quedaría pendiente de evaluación médica en los próximos días.

Poco después, la 'masacre' —como ya se la denominaba en las redes sociales y en los medios especializados— se cobró otra víctima ilustre: Désiré Doué, considerado el mejor jugador de la final de la Champions de la pasada edición, también tuvo que abandonar el terreno de juego cojeando y por su propio pie. En su lugar entró Bradley Barcola, otro de los perfiles ofensivos del conjunto parisino. La imagen de Doué saliendo del campo en Anfield resumía a la perfección el cariz de la velada.

Un Liverpool cada vez más en crisis

Con el partido ya en la segunda mitad, el goteo de bajas no se detuvo. Joe Gomez, que había entrado al campo sustituyendo a Frimpong, tampoco pudo completar el encuentro y se unió a la lista de lesionados antes del pitido final. Cuatro jugadores fuera en un solo partido de ida y vuelta es una cifra que rara vez se ve en el fútbol de élite, y que pone de manifiesto los riesgos físicos asociados al calendario de competiciones europeas, sometido a una carga cada vez mayor desde la ampliación de formatos tanto en la Champions como en las ligas domésticas.

El escenario deportivo tampoco acompañaba al Liverpool. El equipo de Arne Slot, que ya arrastraba dudas de rendimiento en las últimas semanas, se enfrentaba a la difícil tarea de dar la vuelta a una eliminatoria con dos goles en contra frente a un PSG que llegaba con una dinámica positiva y con figuras como Ousmane Dembélé en pleno estado de forma. Las lesiones no hicieron sino agravar la situación de un equipo que ya cuestionaba a su entrenador desde los despachos y desde la grada.

Más allá del resultado concreto del partido, la avalancha de lesiones abre un debate que viene repitiéndose desde hace temporadas en el fútbol europeo de alto nivel: el impacto de un calendario cada vez más saturado sobre la integridad física de los jugadores. Las asociaciones de futbolistas llevan años reclamando una reducción de partidos, y noches como la de Anfield alimentan esa discusión con argumentos difíciles de rebatir. El coste humano de sostener la maquinaria del fútbol moderno rara vez sale tan a la vista como en una sola noche con cuatro camillas.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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