Javier Clemente, doble campeón de Liga con el Athletic Club en los años 80, ha cargado con dureza contra la gestión actual del club bilbaíno en materia de fichajes. El técnico de Baracaldo, de 76 años, denunció en Carrusel Deportivo de la Cadena SER que el equipo recurre a "trampillas" para aparentar que cumple su histórica filosofía de cantera vasca cuando, en su opinión, hace tiempo que dejó de hacerlo.
La política de fichajes del Athletic Club establece desde hace décadas que solo pueden jugar en el primer equipo jugadores nacidos o formados en el País Vasco —Vizcaya, Guipúzcoa y Álava—, Navarra y las provincias vascas del sur de Francia como Labourd, Sola y Baja Navarra. Un modelo único en el fútbol profesional europeo que ha definido la identidad del club durante generaciones. Sin embargo, según Clemente, esa filosofía se está aplicando cada vez de forma más laxa y, a su juicio, deshonesta.
"Si traen a gente de fuera, que traigan a gente de fuera, pero a mí lo que no me gusta es que se mienta", afirmó el técnico. Clemente describió una práctica concreta que, dice, se ha vuelto habitual: fichar a jugadores jóvenes de fuera del área vasca, colocarlos durante apenas unos meses en algún club de la zona y presentarlos después como producto de la cantera propia. "Se coge a un jugador, se le mete dos meses en un equipo de un pueblo de al lado y luego se dice que es de la cantera nuestra", explicó.
El exseleccionador español fue especialmente contundente al referirse a casos concretos de jugadores que, según él, fueron traídos con 16 años desde fuera y después presentados como vascos: "Que se mienta es decir que tenemos tres jugadores vascos, y resulta que los hemos traído de por ahí, de Casa Cristo, y los hemos tenido tres meses en un club vasco. ¿De la cantera vasca? ¡Y unas narices!"
Más allá de la cuestión de los fichajes, Clemente apuntó a una transformación más profunda en la cultura del club. En su opinión, el Athletic ha perdido parte de su esencia y se ha acercado al modelo del resto de equipos de LaLiga. "Bilbao está cambiando. Ahora se mira más el resultado, hay más presión sobre los jugadores y la directiva no tiene la misma conexión con el socio que antes", señaló. "El Athletic tenía un ambiente exclusivo, todos de casa, nos conocíamos desde los 13 años. Éramos otra cosa."
Clemente fue campeón de Liga en 1983 y 1984, de Copa del Rey en 1984 y de la Supercopa de España ese mismo año al frente del banquillo rojiblanco, siendo uno de los técnicos más exitosos de la historia del club. Desde esa posición de autoridad moral, insistió en que "es importante conocer cómo es la identidad del club" y advirtió de que esa identidad "se está perdiendo bastante", dejando épocas de mal ambiente que, según él, antes eran impensables en San Mamés.