Raúl Asencio se queda en Madrid. El central del Real Madrid no forma parte de la expedición que viaja al Allianz Arena para disputar la vuelta de los cuartos de final de la Champions League ante el Bayern de Múnich. El motivo es una gastroenteritis, la misma dolencia que ya lo dejó fuera de otras citas a lo largo del curso. No es una casualidad puntual: es la cuarta vez en esta temporada que el defensa causa baja por un proceso vírico o digestivo.
La baja sorprende porque todo apuntaba a una normalidad recuperada. Asencio completó los 90 minutos del empate ante el Girona el viernes pasado sin que se observaran molestias aparentes y se entrenó con el resto de la plantilla el lunes en las instalaciones de Valdebebas. Sin embargo, cuando llegó el momento de embarcar, su nombre no estaba en la lista. La gastroenteritis anuló de golpe lo que parecía una recuperación completa.
Un historial que se repite
El patrón no es nuevo. A finales de noviembre, Asencio no viajó a Montilivi para el partido ante el Girona por el mismo tipo de problema, en un momento especialmente crítico para el equipo: era el único central puro disponible, con Alaba y Huijsen lesionados y Rüdiger recién salido de la enfermería. En diciembre, un proceso febril lo dejó fuera del partido de Copa ante el Talavera de manera fulminante. En febrero, una gripe le impidió entrenar durante dos días antes del encuentro frente a la Real Sociedad, aunque en esa ocasión sí logró recuperarse a tiempo para jugar.
Si se amplía el foco a la temporada anterior, el historial se vuelve aún más llamativo. El 4 de mayo de 2025, el central disputó un partido ante el Celta arrastrando diarrea y vómitos tras dos noches de sueño interrumpido. Prometió a Carlo Ancelotti que aguantaría todo lo que fuera necesario. Lo hizo hasta el minuto 60, cuando el italiano reconoció que "Asencio no podía más". Semanas después, ya en el Mundial de Clubes y con Xabi Alonso en el banquillo, pasó varios días con antibióticos por otro proceso febril antes del duelo ante el Al-Hilal. Alonso lo sustituyó al descanso y fue explícito: "Ha estado con antibióticos estos días y ha sufrido mucho por eso", aclaró el técnico, descartando que el cambio tuviese relación con un penalti cometido antes del descanso.
El contexto del conflicto con Arbeloa
La ausencia en Múnich llega además en un momento especialmente delicado para el jugador dentro del club. Según informó MARCA, Asencio llevaba semanas fuera de las convocatorias del Real Madrid Castilla —equipo con el que comparte ficha— después de un enfrentamiento con Álvaro Arbeloa. El técnico lo apartó tras considerar que el defensa reaccionó de forma inapropiada ante la decisión de dejarlo en el banquillo frente al Manchester City, partido en el que Huijsen ocupó su lugar pese al esfuerzo que Asencio había hecho por estar disponible después de arrastrar una contusión cervical en el duelo ante el Celta.
Arbeloa le exigió que pidiera disculpas ante el vestuario antes de volver a contar con él. El jugador tardó en dar ese paso, pero finalmente lo hizo. Su vuelta a las convocatorias se produjo en los partidos ante el Mallorca y en la ida ante el Bayern, aunque en ninguno de los dos casos llegó a tener minutos sobre el césped. Múnich era, por tanto, su primera oportunidad real de reivindicarse en un escenario de máxima exigencia, en un partido que puede decidir el pase a semifinales de la UEFA Champions League.
Sin minutos y sin viaje
Su ausencia en el Allianz Arena deja al Madrid con opciones de sobra en el eje defensivo, pero cierra el círculo de un período turbulento para el jugador. Arbeloa podrá contar al cien por cien con Antonio Rüdiger, Trent Alexander-Arnold y Álvaro Carreras, que descansaron ante el Girona para llegar frescos a Múnich. A ellos se suman Eder Militao, Dean Huijsen, Ferland Mendy, Dani Carvajal y Fran García en la convocatoria. Sobre el estado de Asencio, Arbeloa fue escueto en sus declaraciones previas al viaje: "Es una más, es lo de siempre, es lo que tenemos y es lo que hay".
La frase resume bien la situación. Un jugador con talento reconocido, que el propio Real Madrid ha considerado parte del futuro de su zaga, acumula ya seis episodios de baja por procesos víricos o digestivos entre esta temporada y la anterior. La coincidencia estadística ya escapa a la mera mala suerte y convierte la gestión de su estado físico en una variable más a considerar en su proyección dentro del club.