El Ministerio de Inclusión y Seguridad Social ha puesto en marcha el proceso para reformar el reglamento que regula las altas y bajas de trabajadores en la Seguridad Social. La principal medida es ampliar de tres a seis días hábiles el plazo que tienen las empresas para comunicar a la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) el inicio o fin de una relación laboral. El proyecto de Real Decreto salió el pasado lunes a audiencia pública, con el plazo abierto hasta el 22 de abril.
Detrás del cambio está una demanda histórica de gestores y graduados sociales, que consideraban que el plazo de tres días era insuficiente para tramitar correctamente todas las comunicaciones, especialmente en situaciones de despido o contratación urgente. La reforma reconoce esa dificultad y propone doblar el margen disponible para evitar errores y posibles sanciones derivadas de retrasos administrativos.
La propuesta, recogida en el proyecto de reforma del reglamento de afiliación a la Seguridad Social, también introduce cambios importantes en materia de aplazamiento de deudas. Hasta ahora, las empresas no podían aplazar deudas cuyo importe fuera inferior al doble del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Con la reforma, ese umbral baja a una sola vez el SMI, lo que amplía el acceso al aplazamiento para importes más pequeños.
Para deudas de mayor cuantía, también hay novedades. Cuando el importe aplazable sea igual o inferior a 150.000 euros, la empresa deudora deberá abonar al menos un tercio antes de que transcurran diez días. Esta condición ya existía como instrucción interna, pero la reforma la eleva a rango reglamentario, dándole mayor solidez jurídica.
El proyecto aún tiene un largo camino por delante antes de entrar en vigor. Tras el período de audiencia pública, deberá pasar por el Consejo de Ministros y posteriormente ser aprobado en el Congreso de los Diputados, donde podría sufrir modificaciones según la negociación entre grupos parlamentarios o incluso ser rechazado si el Gobierno no logra los apoyos necesarios. Por ahora, la fecha de aplicación sigue siendo incierta.